El matrimonio religioso que planeaba realizar Felipe Tudela y Barreda con Graciela Losada no se podrá efectuar hasta dentro de un buen tiempo, pues el nonagenario empresario insiste en no someterse a la evaluación de los peritos que el Arzobispado de Lima ha exigido como requisito para autorizar la realización de dichas nupcias.
Fuentes del arzobispado indicaron que si el novio no accede a esta evaluación de su capacidad mental, no habrá boda y que se ha previsto tal medida porque Francisco y Juan, hijos de don Felipe, interpusieron una objeción al matrimonio, lo cual es permitido por el Derecho Canónico.
Justamente por eso la semana pasada la vicaría judicial envió una carta a la parroquia María Reina para que suspendiera la boda que se había programado para el pasado viernes 4 de enero.
Jorge Avendaño, abogado del patriarca de los Tudela, reiteró que su patrocinado no se someterá al citado peritaje, pues "el tema de la lucidez ya está en el plano judicial y allí debe resolverse", dijo.
"Si la Iglesia no quiere autorizar, no se realizará el matrimonio religioso por ahora. Qué se va a hacer, pero una vez que la justicia resuelva el caso y diga que mi cliente es capaz, deberá proceder a casarlos", señaló el abogado, tras advertir que el proceso será largo, más aun que acaba de levantarse la huelga judicial y hay una gran carga procesal acumulada.