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¿QUÉ PUEDE HACER EL GOBIERNO EN LOS AÑOS QUE FALTAN?

La gran reforma pendiente

Por Fernando Villarán. Ex ministro de Trabajo

En política los tiempos son implacables: los gobiernos solo pueden hacer reformas significativas en sus primeros dos años; y sabemos que su último semestre está dominado por el nuevo proceso electoral. Es decir, García tiene seis meses para decidir una gran reforma y dos años y medio para convertirla en realidad.

Desde 1990 el Estado Peruano ha pasado por dos grandes reformas; ambas en el terreno estrictamente económico. La primera fue la estabilización macroeconómica y la segunda la política comercial. La estabilidad de la economía implicó la reconstrucción del Ministerio de Economía y Finanzas, la Sunat, el Banco Central de Reserva, la SBS, las entidades reguladoras de servicios públicos, entre las principales instituciones, así como atraer a recursos humanos calificados, PhD y magísteres de las mejores universidades de aquí y de afuera. La política comercial significó la creación de un nuevo ministerio (Mincetur), la organización y entrenamiento de un equipo de negociadores y la implementación de una alianza muy estrecha entre el sector público y el privado; no se escatimó un centavo en las campañas de difusión, en los lobbies y en los viajes de congresistas y empresarios.

Estas reformas fueron imple-mentadas por gobiernos diferentes, la primera por el de Fujimori (es cierto que en su caso la estabilización prácticamente fue impuesta por los organismos internacionales) y la segunda por el de Toledo. Pero lo más importante es que ambas han sido continuadas por los gobiernos siguientes, fenómeno completamente nuevo en la política peruana, acostumbrada al borrón y cuenta nueva.

Las dos reformas han logrado los resultados esperados. El país no solo ha conseguido una estabilidad macroeconómica envidiable, sino también un crecimiento sostenido durante los últimos años, que llega a niveles de 7 y 8% anual (el mayor de América Latina), una de las inflaciones más bajas del mundo, elevadas reservas internacionales, y recientemente, un crecimiento del empleo formal. Por el lado comercial, el país ha concretado el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, ganándole la carrera a Colombia y Panamá, países que tenían mayor cercanía con el gobierno de Estados Unidos. Las exportaciones se han triplicado en un lapso de 5 años.

¿Cómo han sido posibles estos resultados? Cuatro condiciones fueron necesarias: (i) voluntad política al más alto nivel del gobierno, (ii) una agenda clara (con objetivos y metas), (iii) suficientes recursos humanos calificados (y bien pagados) en la gestión, y (iv) recursos económicos sin restricciones.

Hoy día, a tres años del inicio de la campaña electoral del 2011,¿qué reforma de envergadura, que deje su huella en el país, puede realizar García?

Están sobre el tapete reformas como: (i) la lucha contra la pobreza, (ii) el sistema judicial, (iii) la seguridad ciudadana, (iv) la descentralización y regionalización, (v) la ciencia, tecnología e innovación, (vi) la infraestructura, (vii) la formalización (vía la promoción de las mypes), (viii) la lucha anticorrupción, (ix) la reforma de la educación.

De todas ellas, la que tiene más posibilidades de concretarse es la reforma educativa. Como ninguna de las otras, cumple tres de las cuatro condiciones mencionadas: (i) una agenda clara expresada en el Proyecto Educativo Nacional y (ii) recursos humanos calificados (dispersos en diversas instituciones privadas y públicas), (iii) recursos económicos disponibles por el aumento de la recaudación. Una ventaja importante de esta reforma es que tiene una relación de continuidad con las dos anteriores permitiendo formar los recursos humanos necesarios para ser competitivos y aprovecharlas; además de crear seres humanos solidarios y ciudadanos responsables. Adicionalmente, sería la primera gran reforma social, que contribuirá decisivamente con los postergados y urgentes procesos de inclusión y equidad.

Otras dos posibilidades serían la formalización de la economía o el fomento de la innovación, la ciencia y la tecnología.

¿Será posible que García se decida por alguna de ellas, o insistirá en sus medidas para "acabar con el perro del hortelano", que se ubican en el campo de las reformas anteriores y en el corto plazo? ¿Cuál va a ser su legado?

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