Se formó en México
Señores Directores:
La nota que publicaron el 13/12/2007, de su Unidad de Investigación, contiene aseveraciones inexactas que deben ser aclaradas: 1) Respecto a la aseveración "¿En la mira? Fidel Sánchez Alayo fue denunciado por tráfico ilícito de drogas en México tras la muerte de su tío Segundo Simón Sánchez Paredes a fines de los 80". Dicha aseveración es inexacta, como se evidenciará con los documentos que he solicitado de México y que se los entregaré tan pronto los reciba. Jamás he sido denunciado por tráfico ilícito de drogas en México. Estuve en México cursando estudios en la Universidad La Salle. 2) Tras una atenta lectura de lo publicado, se aprecia que en su integridad se refieren a hipotéticas operaciones financieras, ajenas a los hermanos Sánchez Alayo, lo cual es inexplicable, injustificable e inadmisible desde un elemental principio ético periodístico, y que la fotografía central de la publicación sea la de los hermanos Sánchez Alayo. 3) Su periodista Pablo O'Brien no se comunicó con ninguno de los hermanos Sánchez Alayo para formularle cualquier aclaración.
Atentamente,
FIDEL ERNESTO SÁNCHEZ ALAYO
DNI 18072289
4Pues estamos a la espera de esos documentos, debidamente legalizados por autoridades mexicanas y peruanas, que demuestren que usted no ha sido denunciado por tráfico ilícito de drogas. La aseveración que hemos hecho se sostiene en documentos de la procuraduría mexicana (equivale a nuestra fiscalía o Ministerio Público) que señalan que Fidel Sánchez Alayo fue denunciado por delito contra la salud en la modalidad de posesión, manufactura, elaboración, preparación y acondicionamiento de cocaína. Si, por otro lado, nos envía documentos que acreditan sus estudios en México, no dudaremos en mencionarlos, aunque ellos no desmentirían los cargos hechos por la procuraduría mexicana. Respecto de la fotografía con algunos de sus parientes, que quede claro que no mencionamos en el artículo en referencia que estén involucrados en algún acto ilícito, pues solo lo aludimos a usted y está plenamente identificado en la leyenda, así que no hay ninguna vulneración del honor de su familia. Finalmente, nuestra Unidad de Investigación sí llamó a la minera Comarsa, de la cual usted y otros de sus familiares son socios, y solicitó la versión de su primo Orlando Sánchez Miranda, pero no obtuvimos respuesta.
Biblioteca abierta
Señores Directores:
Les escribo para agradecerles la nota publicada el lunes 7 de enero (a9) sobre los esfuerzos de la institución que dirijo en materia de cambiar los hábitos de lectura o, mejor, de la no lectura de los ciudadanos peruanos. Fue una nota de Fabiola Torres López a la que la señora Celinda Barreto, directora de imagen, luego de trabajar conmigo, apoyó. Más la que le había proporcionado la señora Margarita Martínez, directora del local de la avenida Abancay. Gestos, ambos, que no necesitan 'tarjeta' alguna de mi parte. Pero, también les escribo para pedirles disculpas. Un funcionario interrumpió la labor de la periodista y le confiscó la información que se le había procurado. El nombre de esa persona aparece en la misma nota. Y eso, dadas las disposiciones que he tomado, no podrá volver a pasar. Lo que ocurre es que algunas personas todavía no comprenden que el país ha cambiado, que el derecho a la información es ley, que la Biblioteca Nacional es de puertas abiertas. En cuanto al 'secreto' la sola ocasión que lo he usado es guardando estricto silencio cuando estuve en contacto con mis pares chilenos preparando la llegada de los libros que estaban en Chile. Pero no siempre se me confía tan altas misiones de Estado. Se comprende que, en ese caso, la discreción era de estricta observancia. Pero en la práctica de la vida corriente de la Biblioteca Nacional, personal, gastos, calidad o no de sus servicios, obviamente la transparencia debe ser total. Yo estoy con ustedes en la lucha contra la opacidad ante el ciudadano.
Atentamente,
HUGO NEIRA
Director de la Biblioteca Nacional
4Qué bueno que se haya tratado del error de un funcionario subalterno que impidió que nuestra periodista hiciera su labor. Saludamos la actitud de Hugo Neira de reafirmar que la Biblioteca Nacional no solo está abierta, obviamente, a la lectura de su valioso patrimonio bibliográfico, sino también al acceso a su información institucional.