Por Alejandro Indacochea. Centrum PUCP
El año 2007 nos deja un balance bastante positivo en el campo económico, el crecimiento económico debe ubicarse alrededor del 8,2%; el tercero en América Latina. Es un año donde prácticamente todo creció: las exportaciones e importaciones, la inversión, el consumo interno y el crédito. Todo indica que estamos en un proceso de crecimiento más sólido basado en la inversión privada y la demanda interna del mercado, lo cual hace a la economía peruana menos vulnerable a crisis externas.
Para el 2008 se prevé un entorno internacional todavía favorable por la demanda de China e India, con lo cual se espera que los precios de las materias primas y de los minerales continúen todavía elevados con alguna tendencia a la baja. La aprobación del TLC y las reuniones de la Unión Europea y el Foro del APEC constituyen un entorno favorable para un crecimiento económico que al 2008 podría ser el más alto de América Latina.
Sin embargo, los tres grandes desafíos del gobierno al 2008 son:
1) Consolidar el actual crecimiento económico para que sea sostenible a través del tiempo. Se requiere mantener el actual equilibrio macroeconómico, promover inversiones e implementar en los meses siguientes el TLC. Sin embargo, el tema crítico es la falta de ejecución de la inversión pública a nivel del gobierno central y regional. Es sorprendente que la economía haya crecido pese a la ausencia de estos recursos. Las regiones, a pesar de contar con mayores recursos, no han ejecutado su presupuesto, siendo el problema más grave el de la calidad del gasto. Resulta paradójico que con el actual déficit de infraestructura que llega a los 23.000 millones de dólares en puertos, aeropuertos, carreteras y servicios básicos en agua potable, alcantarillado y electricidad, el Estado no tenga la capacidad de invertir los recursos presupuestados.
2) Reformular las políticas sociales para poder atender al 54% de la población que se encuentra en situación de pobreza y el 19% en pobreza extrema, ya que no se han hecho las reformas fundamentales en educación, salud y en justicia que el país requiere. A manera de referencia, el Foro Económico Mundial al 2007 nos ubica en el último lugar de 131 países en lo que a la calidad de la educación primaria se refiere. En definitiva, si no se reforma la educación para los más pobres, estamos condenándolos a seguir en la pobreza. También los programas sociales tienen que ser más eficientes para atender adecuadamente a los más necesitados del país.
3) Consolidar las instituciones que representan a los diferentes poderes del Estado y de la sociedad civil para facilitar el desarrollo económico, toda vez que con instituciones que no son eficientes, ni transparentes, ni democráticas es muy difícil lograr el crecimiento y la mejora social. Urge llevar a cabo una verdadera reforma y modernización del Estado que incluya: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, así como a los mismos partidos políticos.
El problema es integral considerando que si no tenemos un crecimiento sostenido no podemos atender las políticas sociales y si no atendemos a los excluidos, el crecimiento no es sustentable a futuro y se da pie al clientelismo y al autoritarismo; con lo cual tampoco habrá instituciones eficientes en un escenario con permanentes conflictos políticos y sociales.
Es importante que la población aprenda a desconfiar de las soluciones rápidas o simplistas y menos de tipo totalitario. La tarea mirando a futuro abarca varios períodos gubernamentales, para lo cual se requiere tener objetivos definidos a largo plazo que comprometan a todo el país. Sin duda la responsabilidad del Gobierno es que con los recursos existentes en la actualidad, como resultado de la bonanza económica, emprenda las reformas que el país requiere en educación, salud y justicia, para que el crecimiento sea sostenible a futuro.