San Bartolo Sur B, Bujama Norte, Conchán y Pucusana están envenenadas. Desagües y basura han condenado a estas playas a la categoría de malas
Por Fabiola Torres López
La playa ha muerto. Nos lo dice un grupo de niños que acaba de terminar su clase de buceo en un extremo de la ribera sur de San Bartolo. Si desde el malecón, el olor a desagüe, la basura en la orilla y el yuyo abombado alejan a los bañistas, estos chicos han visto un rostro aun más desolador debajo de las aguas. "La chita era el último pez que sobrevivía en este sector del litoral, pero la contaminación y la pesca sin control han hecho que desaparezca de aquí. Solo quedan erizos de mar, lo que podría asemejarse a que solo haya cucarachas en la tierra después de un desastre ecológico", cuenta Facundo Gamarra, buzo entrenador y vecino del balneario desde hace 25 años.
La ribera sur de San Bartolo está dividida en las playas A y B. Esta última, que se asemeja a una poza por su oleaje suave, se ha convertido en la playa más sucia de Lima por la permanente descarga directa de las aguas servidas del distrito.
En el último reporte del programa Calidad Sanitaria de las Playas, San Bartolo Sur B volvió a recibir, como cada semana, el calificativo de muy mala, lo que quiere decir que hay más de 4.000 coliformes fecales en cada 100 mililitros de agua. En otras palabras, está más cerca de ser una cloaca que una playa.
El presidente del Capítulo de Ingeniería Sanitaria y Ambiental del Colegio de Ingenieros de Lima, Alfredo Noriega, señala que el sistema de desagüe de San Bartolo consta de tubos de concreto que fueron instalados hace más de 30 años y hasta el momento ningún alcalde ha dado solución al vertimiento de desagües.
La contaminación se ha agravado con el aumento de la construcción de viviendas en los balnearios del sur, a pesar de que en los distritos de San Bartolo y Punta Hermosa, no hay redes de alcantarillado nuevas y los nuevos residentes instalan silos y tanques sépticos (infraestructura sanitaria construida a partir de criterios técnicos para el tratamiento de los residuos) al borde del mar. Jorge Barthelmess, alcalde de San Bartolo y presidente de la Mancomunidad de los Distritos del Litoral de Lima Sur, señala que su municipio, al igual que los de Punta Negra y Punta Hermosa, ha solicitado a Sedapal que asuma la administración de los servicios de agua y alcantarillado en el distrito. Luego de que esto se concrete, se podrá contar con redes sanitarias adecuadas y un sistema de tratamiento de aguas residuales. "El ministro de Vivienda y Saneamiento viene en dos semanas al distrito. Ahora sí hay un clima favorable para hacerlo", apunta.
ALERTA AMBIENTAL Y ACCIONES
Durante el verano, la Digesa difunde cada semana las alertas ambientales de las playas, pero pareciera que la ciudad ha condenado a un grupo de ellas a seguir en la categoría de malas. Están son Bujama Norte, Pucusana y Conchán, donde las fuentes de la contaminación directa están identificadas, pero no hay acciones para evitarlas. En Bujama Norte (distrito de Mala) un canal de riego, convertido en drenaje de desagües que terminan en el mar, nos recibe en la entrada. Un burro se alimenta de las hierbas que crecen al pie del canal, mientras que a 15 metros unos obreros terminan de construir una casa de playa de tres pisos. ¿Si ese canal de riego ya no cumple su función, por qué no se cierra? Fausto Roncal, director ejecutiva de Ecología y Protección del Ambiente de la Digesa, señala que esta acción es competencia del Ministerio de Agricultura.
Lo que sí deja sentado el funcionario son las notificaciones que la Dirección de Salud de la jurisdicción ha hecho sobre el problema. Elizabeth Vega, de la Comisión de Regantes de Bujama, dice que hasta la propia municipalidad ensucia el canal con basura.
En Pucusana, los vertimientos de aguas servidas y las medidas antihigiénicas con que algunos pescadores trabajan en el terminal pesquero (arrojan toda la basura al mar) han envenenado la playa. En tanto, en Conchán (Villa El Salvador), la cercanía al muelle de una refinería la mantiene en riesgo de ser blanco de contaminación.
La bióloga Ivonne Loayza, encargada del programa de vigilancia de playas, sostiene que ha disminuido el número de playas malas en el litoral limeño (en el 2003 eran 20 y en el 2007 fueron 14), pero las que permanecen en este grupo son las mismas desde hace varios años. Puede que para cuando la ciudad se decida a recuperar estas playas, ya sea demasiado tarde.
"El mar diluye las descargas de la costa, arrastrándolas hacia adentro, pero hasta cuándo podrá hacerlo", dice Loayza, quien añade que no solo los desagües son el problema, sino también la conducta de muchos de los usuarios de las playas, quienes después de disfrutar las dejan convertidas en basureros.
Para la calificación de los balnearios, la Digesa toma en cuenta no solo la calidad microbiológica del agua de mar, sino también los aspectos estéticos de la arena y las anteriores calificaciones sanitarias. Por ello, hay algunas playas que ocasionalmente aparecen en las alertas ambientales semanales como malas o muy malas. Mamacona, Agua Dulce, Miraflores y La Punta aparecen para esta semana en esta condición y no deberían ser visitadas por los bañistas.
CLAVES
Silos también contaminan la arena
Los silos no solo contaminan el mar, sino también el suelo, es decir la arena de la playa. Por ello, el Colegio de Ingenieros de Lima advirtió que los distritos cercanos al mar no deberían usarlos. Lo peor de todo es que se han convertido en depósitos sin seguir normas técnicas.
La Digesa evalúa la presencia de microbios, coliformes fecales y, dependiendo de las zonas, los niveles de metales, solo cuando los desagües entran en contacto con las playas. Se toman en cuenta los límites máximos permisibles (LMP) de la Ley General de Aguas.
Promueven edificios en balnearios
El 26 de octubre pasado, la Municipalidad de Lima publicó la Ordenanza 1086 en el boletín de Normas Legales de "El Peruano" que aprueba la nueva zonificación de los balnearios del sur.
En las playas de San Bartolo, Punta Hermosa y en Pucusana (Naplo), las edificaciones frente al mar podrán tener una altura máxima de cinco pisos, lo que implicará su mayor desarrollo poblacional.
¿Por qué se toma esta decisión si existen problemas de abastecimiento de agua potable, así como problemas de desagüe en esos distritos?
Esta decisión tendría que haber contado con el sustento técnico que garantice que las actuales carencias sanitarias no empeoren como consecuencia de esta densificación.