Todo nos da a entender que en un grosero intento por amedrentar a los periodistas y a la policía que investigan las denuncias contra el clan Sánchez Paredes, el fiscal provincial de Cajamarca José Castillo Espejo ha iniciado las indagaciones para torcer este caso.
En vez de esclarecer el presunto hecho de narcotráfico, al que cada vez se suman más indicios , este magistrado, aparentemente con apoyo superior, está empeñado en hostigar a los hombres de prensa y a los efectivos de la Dirandro para que entreguen los documentos que justifican la inclusión de los Sánchez Paredes en la 'lista blanca'. Cabe recordar que el pasado 24 de noviembre se publicó en El Comercio una nómina con los nombres de los diez presuntos más importantes cabecillas del tráfico de drogas en el Perú, según investigaciones de organismos policiales nacionales e internacionales.
En consecuencia, el fiscal Castillo Espejo en vez de investigar a los que aparecen en esa 'lista blanca', opta por escrutar a los policías y periodistas que participaron y publicaron la denuncia, ¿No es que los fiscales están para defender a los ciudadanos? Parece que en Cajamarca se va dando lo contrario.