Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

Fujicarácter vs. Dyer

Rincón del autor. Fujimori refiere que le informaron que la detención de Dyer era "parte de la campaña de la Sunat para crear conciencia tributaria en el país"

Por Mariella Balbi

Pese a estar en prisión el ex presidente Fujimori conserva los gestos, los modos, las actitudes que inspiraron a sus imitadores y que sufrieron sus opositores durante 10 años de dictadura. Las circunstancias vividas bien pudieron haber modificado o por lo menos morigerado algunas de estas reacciones que soportamos durante su antidemocrático mandato. No ha sido así. Un clásico de clásicos en Fujimori era responder preguntas incómodas de manera evasiva, creando confusión y faltando a la verdad. El pasado viernes mantuvo este estilo ante el testimonio que brindó en el juzgado el empresario Samuel Dyer. El relato del hombre de negocios es alucinante. Lo secuestraron el 27 de julio de 1992 y lo tuvieron 10 días preso en el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) ubicado en el Pentagonito. Le imputaron el delito de terrorismo, algo totalmente descabellado y absurdo. Dice Dyer que durante su estadía en semejante prisión vio a Fujimori a unos cinco metros y le gritó: "¡Presidente Fujimori ayúdeme!", sin que este le prestara atención.

Dyer fugó del SIN de manera increíble y luego le abrieron juicios por narcotráfico y por defraudación tributaria; hostigado con semejantes acusaciones el empresario se fue a vivir fuera del Perú. Con paciencia y tenacidad levantó todos los cargos y salió limpio. Luego de los sucesos del 13 de noviembre de 1992 (un grupo de militares buscó restaurar la democracia), Fujimori da una entrevista en la 'tele', defiende a Montesinos de las acusaciones de vínculos con el narcotráfico y vuelve a la carga contra Dyer diciendo que este fue detenido en el Pentagonito por una supuesta evasión tributaria, "de donde se escapó pagando un millón de dólares". Exculpando a Montesinos arremete diciendo: "El caso Dyer es patético, se le defendió como empresario y nunca se dijo de su actividad de narcotraficante".

Durante el juicio, Fujimori crea una confusión, elabora una mentira y hace un 'sancochado' de esos que ya conocíamos. Refiere que le informaron que la detención de Dyer era "parte de la campaña de la Sunat para crear conciencia tributaria en el país". (¡Vaya modo!) Añade que la entrevista de noviembre de 1992 tenía por objetivo apoyar esa campaña y que le pasaron un papelito en que le pedían que mencionara el caso Dyer. Astutamente mezcla las fechas porque él bien sabe que Dyer fue detenido en julio de 1992 y no hace comentario alguno sobre las gruesas acusaciones de narcotráfico porque ¡no se acuerda! De modo insidioso desliza como ejemplo que productos beneficiarios de exoneraciones tributarias en la selva no llegaban a su destino y se quedaban en la costa, conociendo que Dyer operaba en Pucallpa. Inexplicablemente el tribunal no le da oportunidad al empresario a aclarar nada, inexplicablemente también el ex dictador sigue mintiendo y dañando honras como antaño. ¿Por qué se le permite semejante atropello? La balanza de la dama de la venda se tambalea.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook