Diálogo puneño
Señores Directores:
Queremos hacerles conocer el malestar y preocupación que ha originado en la región Puno el reportaje que publicaron el 13/11/2008. Expresan: "Discurso étnico radical empieza a ganar terreno y adeptos en la región Puno". También afirman: "Tema aimara es usado políticamente", "Agrupaciones pretenden un gobierno autónomo basado en sus tradiciones" y "Situación coincide con avistamiento de grupos de desconocidos con armas". Negamos dichas afirmaciones, porque no se condicen con la realidad y afectan el desarrollo de nuestra región. La cultura y participación política de los aimaras no es reciente, viene desde varias décadas atrás, como lo detallan historiadores como José Luis Ayala. Este tema siempre ha estado presente, pero no como un fenómeno separatista contra la soberanía nacional. Por otro lado, las provincias aimaras de Puno no fueron afectadas por grupos subversivos o violentistas, incluso el terrorismo de los años 80 no pudo ingresar a su territorio, por lo que resulta inverosímil la existencia de grupos armados, más aun si la PNP no ha emitido reporte alguno de manera oficial. Respecto a la llamada autonomía, tampoco es un discurso reciente. Es bueno recordar que la consulta popular y la constitución de las macrorregiones en el país no prosperaron por el reclamo de varios gobiernos regionales, entre ellos el de Puno, precisamente sobre la llamada autonomía regional, pero dentro de la concepción unitaria del Estado. Queremos hacer notar que algunas de las autoridades mencionadas o han sido vacadas, como el alcalde de Chucuito-Juli, o sobre ellas pesa el pedido de revocatoria, como el presidente regional de Puno. No está demás decir que el alcalde del Collao-Ilave (aludido en el informe), los alcaldes aimaras de Acora, Pichacani, Laraquery, Santa Rosa, Masocruz y Capaso, han participado con consejeros regionales, el alcalde de Puno, parlamentarios y la población, en reuniones para ver la solución de los problemas limítrofes pendientes con otras regiones. Finalmente, el problema del contrabando existe desde un siglo atrás. Subsiste por el abandono ancestral que liquida cualquier posibilidad de vida digna en el área rural de Puno. Para resolverlo hay que constituir una zona franca comercial, respecto a lo cual incluso Álvaro Vargas Llosa escribió un artículo que describe el impulso económico que podría tener Puno y Guantánamo a través de estas zonas económicas especiales. El progreso del Perú no solo va a venir de afuera, se tiene que cultivar especialmente en las entrañas del Perú. Está bien mirar al gran mercado chino o norteamericano, hablar y promocionar el APEC, pero también es imprescindible dar el apoyo para que el futuro socioeconómico de Puno sea alentador, para eso hay proyectos productivos, económicos, turísticos dentro de un clima de análisis sereno y mirada solidaria hacia nuestros pueblos que por mucho tiempo están postergados. Atentamente,
YONHY LESCANO ANCIETA
Coordinador del Grupo Parlamen- tario de Puno
ALDO ESTRADA CHOQUE
MARGARITA SUCARI CARI
TOMÁS CENZANO SIERRALTA
SUSANA VILCA ACHATA
4Nos complace que parlamentarios puneños de diversas fuerzas políticas --AP, UPP, PNP y Apra-- suscriban esta carta, pues ello confirma que hay espacio para el diálogo democrático en Puno. Su propuesta concertada para que el Gobierno aliente proyectos productivos en pro del desarrollo puneño coincide en buena parte con nuestro editorial de ayer "Necesaria reacción gubernamental frente a Puno". Sin embargo, no podemos desmentir que haya movimientos radicales, peruanos y bolivianos, que manipulan el tema de la identidad aimara y amenazan la paz de su región. Nuestra enviada Nelly Luna conversó con diversas fuentes, entre otras de la Defensoría del Pueblo y de la Unidad de Conflictos de la PCM, quienes aseguraron que ha habido incursiones aisladas de extremistas. Tampoco coincidimos en que la pobreza rural baste como explicación del fenómeno del contrabando. Pero sí creemos que esta última lacra se puede combatir alentando la economía formal en Puno. La excepcional propuesta de una zona comercial franca debe ser juiciosamente estudiada como parte de un plan de desarrollo integral para la región.