En medio de un gran despliegue policial, Jorge Chávez Montoya 'Polaco' fue trasladado ayer desde la sede de la Dirección Antidrogas en San Isidro hasta el penal de Piedras Gordas en Ancón para su anunciada confrontación con su ex jefe, Fernando Zevallos, como parte del proceso por narcotráfico que se le sigue a este último. Sin embargo, tal diligencia no se llegó a realizar.
La inasistencia del abogado de Zevallos en la sala de audiencias del mencionado penal de máxima seguridad y la exigencia del procesado de estar asesorado en el careo motivaron que el juez Luis Quispe Choque, titular del Juzgado Penal 46 de Lima, decidiera suspender la audiencia y reprogramarla para el próximo 24 de enero en el mismo lugar.
Esta situación causó malestar en la procuradora antidrogas Sonia Medina, pues significa una nueva demora en el proceso que se le sigue a Zevallos. Además, como se sabe, las gestiones hechas para traer a Chávez Montoya desde Iquitos, donde está recluido, fueron bastante complicadas.
Fuentes judiciales y policiales indicaron que esta dilación pone en riesgo la seguridad de 'Polaco', sobre quien penden amenazas de muerte, pues este tendría que quedarse una semana más en Lima o volver a Iquitos para regresar nuevamente a Lima la próxima semana.
En todo caso, el juez deberá coordinar y decidir con el INPE la permanencia de Chávez en Lima. Mientras tanto, 'Polaco' ayer regresó a la sede de la Dirandro, en San Isidro, donde está recluido temporalmente.