Una nueva hipótesis maneja la División de Homicidios de la Dirincri en torno a la muerte de la empresaria Julia Gladys Córdova Lavado, de 49 años, asesinada el jueves pasado de siete balazos por dos supuestos sicarios, cerca de su casa, en Zárate. La víctima fue amenazada por los funcionarios de una empresa que competía con la suya en la adquisición de insumos médicos quirúrgicos para un hospital público.
Su compañía, CIAR Medical SAC, logró el 24 de agosto del año pasado, la licitación para el abastecimiento de insumos, según detalla el Tribunal de Contrataciones y Adquisiciones del Estado.
Este hecho habría despertado envidias y rencores entre los funcionarios de la empresa relegada. "Habría recibido amenazas que estamos investigando", señaló uno de los agentes policiales consultados. Agregó que la Dirincri va a citar a esos empresarios para que ofrezcan sus descargos.