Al cumplirse ayer diez días de la huelga de los médicos del Ministerio de Salud, la posibilidad de encontrar una pronta solución se torna difícil.
Mientras el titular del sector, Hernán Garrido Lecca, amenazó con no dialogar con los médicos si no levantaban de inmediato su medida de fuerza, la Federación Médica respondió que mantendrá su paralización hasta que se otorgue el pago de bonificaciones a los médicos de provincias, se nivele las pensiones a los cesantes y jubilados y se nombre a más de dos mil profesionales de la salud.
El presidente del gremio médico, Julio Vargas La Fuente, anunció que iba a dar una semana de prórroga al Gobierno antes de dar de alta a todos los pacientes o abandonar los servicios de emergencia que aún se mantienen en los hospitales.
El ministro Garrido Lecca no solo rechazó esas amenazas sino que las calificó como un acto de violencia contra el país y en especial contra las personas enfermas más pobres. Aseguró que, en caso ello ocurra, su portafolio reemplazará a los huelguistas con un cuerpo de médicos voluntarios, que podría estar integrado por los profesionales recién egresados de las facultades de medicina del país y los cesantes.
Ayer se comprobó que la atención en los hospitales Arzobispo Loayza y San Bartolomé estuvo restringida.