Por Johnny Obregón Rossi
Cuando en abril del 2005 se firmó el contrato para la futura explotación de los fosfatos de Bayóvar, los pobladores de Sechura se mostraron más que felices, pues ese día la empresa brasileña Vale Do Rio Doce, ganadora de la licitación, también entregó un primer aporte de un millón de dólares para que la Fundación Comunal San Martín de Sechura, institución que estaba por formarse, se encargase de invertirlos en proyectos que beneficien a los pobladores de esa provincia.
Sin embargo, han pasado casi tres años de esa fecha y la molestia y la incertidumbre se han ido apoderando de la mayoría de los integrantes de la Comunidad Campesina de Sechura, cuyo presidente, Dante Paiva, es también titular de la fundación antes mencionada, debido a que hasta el momento no se rinden cuentas sobre en qué se gastó el millón de dólares.
Hay quienes han denunciado presuntas irregularidades por parte de la fundación, favoritismos en la entrega de proyectos ejecutados con ese dinero, un mal manejo de estos y serias dudas sobre la transparencia de las últimas elecciones en esa comunidad campesina donde Paiva fue reelegido. El Comercio visitó la provincia de Sechura para indagar al respecto.
"Dante Paiva pretende seguir en el cargo con elecciones fraudulentas. En algunos lugares como Santa Clara y Cristo Nos Valga se vio a sus gobernadores y tenientes gobernadores cargar las ánforas el día de la votación. Lo peor de todo es que desde el 2005 la junta directiva de la Comunidad Campesina de Sechura no está inscrita en los Registros Públicos como mandan sus bases. Esto le permite usurpar funciones", denunció Pedro Rumiche, candidato que resultó segundo en las elecciones comunales realizadas el 30 de diciembre y que, junto con el otro candidato perdedor, Freddy Yenque, presentó el pedido de nuevos comicios ante el Juzgado Mixto de Sechura.
Henry Zavaleta, secretario general del Comité de Defensa de los Intereses de la Comunidad Campesina de Sechura, viene solicitando desde hace tres años a la directiva de Paiva que presente informes sobre los gastos efectuados por la fundación, pero nunca ha obtenido respuesta.
"Sabemos que hay terrenos que pertenecen a la comunidad que se han vendido sin que Dante Paiva obtenga el permiso de la asamblea, como señalan los reglamentos. Desde que hace cinco años se enquistó en forma ilegal en la directiva no se rinde cuentas a nadie", sostuvo.
Pese a nuestros requerimientos, la Fundación Comunal San Martín de Sechura no nos informó sobre los proyectos en los que ha invertido parte del millón de dólares recibido, pero sí pudimos recoger algunos testimonios que nos permitieron llegar a tres de ellos.
POLLOS Y VACAS FLACAS
El primero que visitamos es un supuesto proyecto ganadero, ubicado en el asentamiento humano La Florida, en las afueras de la ciudad, y en el cual se habría invertido nada menos que 80 mil soles para la compra de 25 vacas lecheras traídas desde Trujillo. Al llegar al lugar lo que encontramos fue un establo pobre y desolado, sin ninguna vigilancia y en donde algunas vacas flacas y descuidadas comen pasto seco y la basura que hay en los alrededores.
A unos 30 minutos de Sechura, en el distrito de Cristo Nos Valga, también visitamos lo que supuestamente es un proyecto avícola, en el que se planificó criar pollos y se invirtió unos 60 mil soles. Allí se aprecian cuatro galpones totalmente abandonados con estructuras visiblemente deterioradas. En este lugar tampoco hay vigilantes. Algunos vecinos nos dijeron que este proyecto nunca se ejecutó y fue adjudicado a la Asociación de Jóvenes Cristo Nos Valga.
Un proyecto similar para la crianza de pollos se ejecutó en el caserío de Tajamar, pero aquí lo curioso es que la favorecida fue una asociación que presidía el comunero Leoncio Chunga, quien meses después se desempeñó como secretario del comité electoral de las cuestionadas elecciones comunales en que resultó vencedor Dante Paiva.
"Yo fui elegido por la asamblea. El señor Dante Paiva no me puso en el cargo. No creo que haya un conflicto ético. El señor Paiva ganó por la voluntad popular", dijo a El Comercio Chunga, quien señaló que la Fundación Comunal San Martín de Sechura le entregó algunos pollos, pero que no está en obligación de devolverlos.
Consultado sobre estos proyectos poco efectivos para mejorar la situación de pobreza de la población de Sechura, Justo Eche, ex alcalde de Sechura y miembro de directorio de la cuestionada fundación comunal hasta diciembre del 2006, aseveró que la mayoría de los integrantes del directorio se abocó a realizar gastos superfluos y aprobar proyectos sin el debido sustento. "Quienes pedimos un manejo técnico de los proyectos y un buen uso del dinero nunca fuimos escuchados", señaló.
Este Diario tuvo acceso a documentos oficiales de la Fundación Comunal San Martín de Sechura que muestran algunos gastos efectuados hasta junio del 2007 y que llevan la firma del contador Luis Ruiz Baca. Hay algunos que llaman la atención y nada tienen que ver con los proyectos en los que se supone debía invertirse el millón de dólares dado por la concesión de los fosfatos de Bayóvar.
GASTOS INEXPLICABLES
En esos documentos existe el rubro préstamos a terceros (no se detalla los nombres de los prestamistas) que asciende a la suma de S/.256.668. Además se incluye gastos para los estudios de diversos proyectos que ascienden a S/.60.815; un desembolso por servicios prestados por terceros que asciende a S/.219.724; la compra de suministros diversos que llega a S/.57.150,85 y otras entregas por rendir cuenta que alcanzan los S/.36.374.
También figuran gastos como pagos por locación de servicios (S/.132.267), por otros servicios de terceros (S/.50.110), remuneraciones y gastos de personal (S/.32.392) y equipos de cómputo (S/.24.588) A estas inversiones se sumaría el gasto hecho para construir un moderno local de la fundación, levantado a las afueras de Sechura e inaugurado en marzo del año pasado.
Intentamos en varias ocasiones obtener la versión de Dante Paiva sobre las graves irregularidades detectadas. Sin embargo, pese a que nos citó en dos oportunidades a su despacho, nunca llegó. En la última comunicación telefónica que sostuvimos pidió que volviéramos la siguiente semana para ver si podía atendernos. Los comuneros están preocupados con respecto al destino del millón de dólares otorgado por Vale Do Rio Doce.
Según el convenio firmado para la explotación de los fosfatos, al tercer año de suscrito, la empresa Vale Do Rio Doce abonará medio millón de dólares más por año a la Fundación Comunal San Martín de Sechura hasta que termine la explotación de los fosfatos.
SEPA MÁS
4El comunero Erick Crevalú Navarro solicitó en diciembre del 2007 a Dante Paiva, presidente de la Fundación Comunal San Martín de Sechura, que rinda cuenta de los gastos hechos con el millón de dólares. No obtuvo respuesta.
4En diciembre del 2007 el comunero Eugenio Chunga Cherres pidió al juez del distrito de La Unión medidas cautelares, al considerar que se vulneró el debido proceso en la elección de los miembros de la comunidad campesina de Sechura, en la que Paiva salió reelegido.
4La directiva de la Fundación Comunal San Martín de Sechura está integrada por once miembros: el presidente, el vicepresidente y nueve vocales. El presidente de la fundación es siempre el presidente de la comunidad campesina.
4Entre los nueve vocales hay representantes de los alcaldes de las municipalidades de Sechura, de la Municipalidad de La Unión y de la Universidad Nacional de Piura.
Una provincia con muchas carencias
Sechura es una provincia que tiene muchas carencias y algunas cifras así lo demuestran. En el mapa de la pobreza del departamento de Piura, sus distritos de Bellavista, Rinconada Llicuar, Bernal, Vice y Sechura se encuentran en la categoría de pobres y Cristo Nos Valga está en el rubro de muy pobres.
De igual modo, en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) solo supera a las provincias de Ayabaca, Huancabamba y Morropón de esta región norteña, mientras que solo el 61,8% de sus jóvenes en edad escolar se matricula para continuar la educación secundaria, por lo que ocupa el número 125 en el ránking de las provincias del país en este rubro.
La mayoría de sus caletas (como Puerto Rico, Parachique, Matacaballo) no cuenta con agua potable las 24 horas del día. Gran parte de sus pobladores se dedica a la pesca y cuando se decreta alguna veda, sufre penurias y debe migrar hacia otras zonas de pesca o convertirse en agricultor.
Hay lugares como Parachique o Chuyachi que aún no se recuperan de los fuertes embates de los fenómenos de El Niño de 1983 y 1998. La esperanza de muchos pobladores es que con la inversión de Bayóvar este panorama cambie en algunos años. Por ello, demandan buen manejo de los recursos que reciben.