Mañana sale a la venta el libro Miguel Ángel, una completa visión a la obra del artista italiano. Este es el segundo tomo de la colección Grandes Maestros de la Pintura
Dicen los biógrafos del italiano Miguel Ángel, uno de los más grandes íconos del arte universal, que su interés por la belleza despertó muy temprano, a los 6 años, cuando murió su madre. Semejante pérdida habría ocasionado en él la necesaria búsqueda de la más pura representación, en la tierra, de un sentimiento divino acaso irreemplazable. Más tarde, y a lo largo de toda su vida, Miguel Ángel iría saciando esa necesidad en el desarrollo de su percepción artística.
Su estilo, tan perfecto en las formas y en absoluto dominio del movimiento, no solo hizo que se empezara a respetar a los artistas de su época, sino que le sirvió para demostrar que la belleza también puede ser obtenida de un trozo de mármol o plasmada en un lienzo. Esta destreza artística mereció el nombre de terribilità, término que se refiere a aspectos como el vigor físico y la intensidad emocional de los personajes de su obra.
Miguel Ángel aprendió a apreciar la belleza no solo en las formas del mundo cotidiano, sino en la fisonomía de la mejor obra del creador, el hombre, del que hizo el centro de sus representaciones.
LA EXPOSICIÓN MÁXIMA
Aunque Miguel Ángel haya creído siempre que la escultura era la más sublime de las artes, la obra que se convirtió en una de las más distintivas de su vida, destinada a trascender todo tiempo, fue el conjunto de pinturas que realizó en la bóveda de la Capilla Sixtina, en los primeros años del siglo XVI. En más de mil metros cuadrados de un lienzo bastante difícil, el artista plasmó cerca de 300 figuras, todas bajo una sola concepción artística.
De ellas, destaca una realizada en la parte central de la bóveda, la cual, cinco siglos después, sigue difundiéndose como una de las más geniales representaciones de todos los tiempos: "La creación de Adán".
Miguel Ángel pintó en esa zona nueve escenas del Antiguo Testamento cuya 'narrativa' se inicia en el extremo cercano al altar y finaliza en la entrada. Aunque tal vez lo lógico hubiera sido que se hiciera en sentido inverso, muchos interpretan esto como 'el retorno del alma a Dios'.
Pero su máximo trabajo artístico no concluyó sino hasta mediados de ese siglo, cuando terminó de pintar la pared del fondo de la Capilla Sixtina. Allí plasmó, tal vez con excesiva crudeza y naturalidad para la época, una soberbia representación del Juicio Universal. La desnudez de los cuerpos de esta obra desató la polémica al punto de que el papa Paulo IV hizo que cubrieran el sexo de los personajes. Siglos después, Juan Pablo II hizo que se les devolviera a estos "la desnudez de lo eterno".
EL ARTISTA EN CASA
Este conjunto de pinturas que forman un todo es explicado con minuciosidad y detalle en el libro dedicado a Miguel Ángel, que es la segunda entrega de la colección Grandes Maestros de la Pintura que El Comercio pone a su alcance todos los lunes.
En este tomo, el lector no solo podrá encontrar una completa biografía del maestro italiano, figura del Renacimiento, sino, como ya se dijo, comentarios sobre las escenas más representativas de la obra de este genio de la pintura, que nos harán comprender mucho mejor la concepción del artista.
CLAVES
¿Cómo se obtiene cada tomo?
4Usted podrá adquirir el libro Miguel Ángel a solamente S/.20.00 más el cupón de descuento que aparecerá en la edición de este lunes de su diario El Comercio.
4El precio normal del tomo sin el cupón de descuento es de S/.30.00.
4Cada uno de los quince tomos está compuesto por 96 páginas en papel cuché de 26 cm por 33 cm a todo color, que permite apreciar mejor las reproducciones de las obras del artista.
4La colección Grandes Maestros de la Pintura sigue todos los lunes hasta el 21 de abril. El próximo tomo está dedicado a Van Gogh (28 de enero).