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PROYECTO QUE CONECTA A INTERNET EL PERÚ PROFUNDO

Plazas de la nación

Este miércoles 23 en Izcuchaca, una alejada comunidad de Huancavelica, se pondrá en marcha un novedoso proyecto de alfabetización digital e inclusión educativa y ciudadana, organizado por la Fundación del Banco de la Nación. Detrás de esta iniciativa están los lingüistas Juan Biondi y Eduardo Zapata, dos convencidos de la conexión entre el mundo de la oralidad y el lenguaje de las computadoras.

Por Jorge Paredes

En plena época de la violencia política, los lingüistas Eduardo Zapata y Juan Biondi iniciaron sus estudios sobre los sistemas culturales predominantes en el Perú contemporáneo, y con el tiempo han llegado a conclusiones inapelables: el Perú está construido sobre la base de una oralidad, que no se reduce solo a la transmisión de conocimientos a través de la palabra hablada, sino a toda una mentalidad que impregna las relaciones sociales, económicas y culturales de la gente.

Una mentalidad que por siglos está confrontada con una cultura escribal, oficial y minoritaria, representada, entre otras instituciones, por el Estado. Un Estado de papel ajeno a las mayorías orales y excluyente por naturaleza. Todo esto fue trastocado con el advenimiento de lo electrónico, con la cultura de Internet y el lenguaje de las computadoras. Si Europa siguió el camino lineal, es decir pasó de la oralidad a la escribalidad y luego a la electronalidad, nosotros hemos saltado sin escalas de la oralidad a la electronalidad. Dos culturas que, curiosamente, comparten lógicas similares. Según ambos lingüistas las sociedades orales tienen enormes fortalezas para adscribirse con mayor velocidad, con mayor competencia a la cultura electrónica, que a la cultura escribal. La demostración está no solo en el Perú y el auge de Internet, sino en China y la India, dos lugares que han seguido procesos similares.

"Hay muchas conexiones entre lo oral y lo electronal -opina Juan Biondi- y no vamos a entrar a todas ellas, pero existe una que para nosotros es fundamental. En una cultura oral tú eres receptor de signos y puedes producir los mismos signos. O sea yo recibo palabra hablada y tengo la plena capacidad de producir palabra hablada. En la cultura escribal, la cultura del libro, la cultura de Gutemberg, yo leo un libro, pero no estoy en la capacidad de producirlo, solo un grupo reducido tiene acceso a ello. Pero en la cultura electrónica vuelvo a tener esa capacidad de recibir un signo y producir ese mismo signo. Esta capacidad que tiene la gente de ser receptora y productora de significados es lo que le ha dado legitimidad a la tecnología".

"El punto de partida es -interviene Eduardo Zapata- que las tecnologías cambian las relaciones sociales, crean su propia gnosis, su propia forma de ver el mundo. La famosa sucesión escribal de A, B, C, Ch, D, si uno la mira bien en el orden estatal está traducida en ventanilla 1, ventanilla 2, ventanilla 3. La electrónica no tiene esa sucesión, sino es simultánea como la oralidad. Por eso, hoy la gente tolera menos los trámites estatales, quiere tenerlo todo a la vez. Y esta es la lógica de los jóvenes de hoy. No es que sean hiperactivos, sino que el sistema tradicional -el colegio, la universidad-, es demasiado lento. La escribalidad trabaja solo con una ventana, pero la computadora con varias a la vez".

Estas ideas que Zapata y Biondi han desarrollado de manera académica (1), ahora son llevadas a la práctica en un proyecto que consiste en trasladar todas las ventajas del mundo electronal (computadoras, Internet, cursos en línea, etcétera) a alejadas comunidades orales del país. De eso trata Plazas de la Nación, un proyecto desarrollado por el Banco de la Nación y su Fundación cultural (de la cual Juan Biondi es gerente y Eduardo Zapata, uno de sus consultores), que esta semana inaugurará su primera estación en la alejada comunidad de Izcuchaca, en Huancavelica, a 379 kilómetros de Lima.

ALFABETIZACIÓN DIGITAL
Desde los primeros meses del 2007 el Banco de la Nación puso en marcha su Fundación Cultural. Bajo la presidencia del economista Enrique Cornejo, la gerencia de Juan Biondi y un equipo de consultores, la fundación ha venido madurando la idea de poner la plataforma electrónica del banco al servicio de decenas de poblaciones, mayormente rurales, que son clientes de la entidad, pero que no tienen acceso a Internet ni comparten otras ventajas derivadas del mundo virtual, como la educación a distancia, el correo electrónico, el chat, las oportunidades de hacer negocios vía la red y la conexión a la aldea global.

Así nace la idea de derivar la tecnología instalada del banco a las plazas de las comunidades, distritos y pueblos a través de dos grandes módulos: un anfiteatro electrónico denominado Ventana Comunal con capacidad para 30 personas. Ahí, a través de un proyector, se impartirán cursos de capacitación a la población previamente inscrita y comprometida a participar. Cursos que tienen que ver con educación en salud, promoción de la mujer, la niñez y desarrollo técnico. El segundo módulo estará compuesto por tres computadoras. En dos de ellas se ofrecerán servicios de consulta en agricultura y veterinaria, adecuados a la realidad y producción de cada zona, y en la tercera se pondrá a disposición de la comunidad conexión a Internet, chat y vinculación con el mundo.

"Con esto estamos buscando simplemente -dice Eduardo Zapata- acelerar un proceso de acceso al mundo electrónico, dándole una direccionalidad. Por lo pronto yo rescataría el nombre, Plazas de la nación, que es un concepto cívico, que implica que el sujeto se apropia de su ciudadanía, a través de la educación y el acceso al mundo global. Antes de hacer este proyecto se ha hecho todo un trabajo de investigación de un año, y se ha recogido testimonios de chicos que se sienten doblemente excluidos, tanto de la modernidad física como virtual".

"Muchas de estas personas -agrega Biondi- desconocen el manejo de las computadoras, pero saben de su importancia. Por eso se ha capacitado previamente a chicos de tercero, cuarto y quinto de secundaria en los colegios con la condición de que ellos enseñen a sus mayores".

FERIAS VIRTUALES
Este miércoles 23 es día de feria en la plaza de Izcuchaca. Una actividad que convoca a los pobladores de todos los anexos del distrito en un milenario intercambio y venta de productos. Gente que camina varios kilómetros con sus papas, carneros, vacas y artículos de panllevar para ofrecerlos en la feria. Esta vez los pobladores encontrarán, sin embargo, algo nuevo: toldos, baños portátiles, computadoras y salas virtuales frente a la agencia bancaria y la posibilidad de ingresar a una vía electrónica que les abra a su vez múltiples caminos. "De alguna manera en un país tan complejo -reflexiona Biondi- la apertura de vías de comunicación es algo muy difícil y aunque suene un poco cursi tú abres autopistas electrónicas, canales de comunicación, y acercas mercados. Porque otra cosa que perseguimos a largo plazo es que la gente a través de las Mypes pueda pactar negocios a través de Internet". Si bien Izcuchaca será el primer distrito beneficiado con estos módulos, el objetivo de la fundación es instalar entre este año y el 2010 treinta plazas virtuales en igual número de pueblos de Apurímac, Ayacucho y Huancavelica, tres de los departamentos más pobres del país y donde el poder político centralizado en Lima es casi invisible.

"Toda esta propuesta de alfabetización digital se produce con la participación de la población -dice Zapata-, y algo importante es que ellos van a ver que alguna vez el Estado esta ahí, y no solo para recaudar impuestos". El nombre de Izcuchaca significa en quechua "puente de cal". El pueblo tiene un ferrocarril que lo conecta con Huancavelica y Huancayo cada semana, pero desde el miércoles tendrá una vía virtual que lo pondrá de cara al mundo.

OTROS PROYECTOS
Para cada plaza la Fundación del Banco de la Nación ha destinado aproximadamente 61.500 dólares. Asimismo tiene en carpeta otros planes. El más cercano es convertir el espacio donde estaba el edificio del banco, entre las avenidas Lampa y Colmena, en una plaza de las artes. Un lugar cerrado de vidrio previsto de galerías, zonas de música y de cuatro sótanos. Próximamente se convocará a un concurso arquitectónico para la construcción. ------- 1 Juan Biondi y Eduardo Zapata. La palabra permanente. Teoría y prácticas de la oralidad en el discurso social del Perú. Fondo Editorial del Congreso. Lima, 2006.

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