ESTUDIO. Científico
MADRID [AGENCIAS]. Un grupo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) acaba de publicar en la revista "Plos" un estudio en el que haya las claves de la periódica desaparición y reaparición de las gambas rojas ('Ariestus antenatus').
Joan Company, del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, explica que "cada diez años aproximadamente hay inviernos muy fríos y ventosos. El Mediterráneo se convierte entonces en una piscina muy fría. Hasta que el agua del fondo no puede soportar el peso y baja por los cañones submarinos a gran velocidad".
El agua llega a bajar por los cañones que impulsan el Mediterráneo a una velocidad superior a los tres kilómetros por hora, llevándose consigo las gambas, que se pescan a entre 500 y 900 metros de profundidad.
La pesca queda entonces arruinada, como ocurrió en el 2005 y el 2006 en Palamós, Roses y Blanes, la zona estudiada.
Sin embargo, pasados los 1.000 metros de profundidad, las larvas de gamba crecen y se alimentan con todo lo que ha arrastrado la corriente. Esta población emerge y, tres años después, las capturas vuelven a aumentar.
El estudio está hecho en la costa catalana, pero Company asegura que en casi todo el litoral mediterráneo se repite el fenómeno.
Se llega a pagar 200 euros por kilo de gamba roja al pescador (su precio normal ronda entre los 60 y 100 euros) y mucho más en un restaurante. Su desaparición es un drama para pescadores y hosteleros.