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PAÍS ANFITRIÓN DE GRANDES CUMBRES PRESIDENCIALES

2008: El Perú ante el mundo

Por Raúl Diez Canseco T. Ex vicepresidentede la República

Con acierto, el Gobierno del presidente Alan García ha denominado este año 2008 "Año de las cumbres mundiales en el Perú". Sugiere no solo que los ojos del mundo estarán fijos en nuestro país durante 365 días, otorgándonos la formidable oportunidad de mostrarnos como somos, lo que queremos y la visión que nos une con el futuro y la humanidad, sino también que lo mejor de la economía globalizada, por primera vez y sin precedentes, nos entrega una posta que, bien aprovechada, significa para nuestro país una ocasión para potenciar el aumento de las inversiones, la concreción de más acuerdos comerciales y, entre otras metas como el aumento de los índices de confiabilidad hacia el Perú, la promoción de los atractivos turísticos nacionales.

Sin duda, es el inicio de un nuevo impulso en el proceso de inserción plena, por un lado con el foro Asia-Pacífico, que representa a 21 economías, el 57,8% del producto bruto mundial, casi el 50% del comercio global y 2.600 millones de habitantes; por otro, con la Quinta Cumbre Unión Europea-América Latina, que congrega a 60 jefes de Estado (27 mandatarios de la Unión Europea y 33 de América Latina). Ambos espacios constituyen mecanismos de concertación para promover crecimiento económico, expansión comercial e intercambio de experiencias y proyectos dirigidos a reducir pobreza y desigualdades.

Es lugar común sostener que las cumbres mundiales son una oportunidad para la discusión, pero que de nada sirven si no hay disposición política para alcanzar resultados. La gente tiene la idea de que las cumbres son reuniones de políticos donde únicamente discuten y no se llegan a acuerdos y, menos, a soluciones. Esperemos que "nuestras cumbres" y el liderazgo del Perú tengan los resultados deseados. El gran mérito será, además de proporcionar el podio para la discusión franca y el punto de encuentro entre la diversidad de culturas, que los líderes asuman compromisos firmes en el objetivo de eliminar las barreras arancelarias para el 2020.

En ambas citas tenemos la extraordinaria ocasión de mostrar una economía con crecimiento económico continuo desde hace siete años (expansión en más de un 8% el 2007, uno de los mayores de América Latina, y una inflación baja), un Estado de derecho que funciona, instituciones que se fortalecen, libertades empresariales bien protegidas y potencialidad futura en cuanto a recursos naturales y competitividad. Como si fuera poco, constituyen una inmejorable vitrina para exhibir con creces a millones de habitantes del planeta nuestra identidad e imagen de país ordenado, estable, solidario, amable y emprendedor. Si a estas reuniones sumamos el hecho de que la decimoséptima reunión de la Asamblea General de la Organización Mundial de Turismo (OMT), desarrollada en Cartagena de Indias, Colombia, el 29 de noviembre de 2007, votó por Perú como anfitrión del Día Mundial del Turismo del 2008, que se celebra cada 27 de setiembre, se verá que el año 2008 podría ser redondo para todos los peruanos.

Más allá de que las jornadas constituirán espacios fundamentales para que la totalidad de los jefes de Estado tomen acuerdos en común para una acción conjunta y coordinada a futuro en tal o cual eje temático, las cumbres nos depararán la oportunidad de mostrarnos ante el mundo. De allí mi invocación para poner el hombro por el éxito de las cumbres. Los actores políticos y la sociedad civil (medios de comunicación, empresarios, profesionales, técnicos, sindicatos, trabajadores y más) no deben dejar de escapar la coyuntura de ser mejores anfitriones. Reitero: está en juego la imagen de nuestro país y el desafío de potenciar nuestra oferta exportable y diversidad turística. Por el lado de los organizadores, gestión, programación, uso intensivo de las nuevas tecnologías y márketing, parecen ser las claves para alcanzar los resultados deseados. Esto significa haber cubierto los mínimos detalles en cuanto a organización, logística, seguridad y recurso humano.

Una reflexión final. Tal vez hoy se reconozca que los tan cuestionados viajes por el exterior del ex presidente Alejandro Toledo están rindiendo los frutos buscados con tanta vehemencia. Los resultados de la "diplomacia económica" que lideró e impulsó, bajo la premisa de que "generar comercio es reducir pobreza", están a la vista. Precisamente, al final de una de sus giras, el martes 21 de octubre del 2003, en el apoteósico Ananta Samakhom Throne Hall de Bangkok, Toledo anunció que el Perú sería sede de la cumbre del APEC del año 2008. En ese entonces, el ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski, su Gabinete y el que suscribe esta nota, percibieron que las condiciones estarían dadas para no defraudar las expectativas de los 21 líderes del APEC. Al César lo que es del César, al ex mandatario Toledo lo que es de él y al presidente García lo propio.

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