BOLIVIA. DOS AÑOS DE GOBIERNO
LA PAZ [El Comercio/Agencias]. Fue una celebración agridulce. Una marcha callejera que organizó la Central Obrera Boliviana (COB) y un atentado dinamitero contra una oficina gubernamental empañaron ayer el segundo aniversario del régimen de Evo Morales.
Alrededor de 70 sindicatos afiliados a la COB salieron a las calles de La Paz para pedir un aumento salarial del 20%, así como la aprobación de una ley de pensiones.
Sin embargo, lo que causó más preocupación fue el ataque contra las oficinas de la Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente (Repac). Aunque el atentado no causó heridos ni fallecidos (los empleados se habían ido a almorzar) sí originó serios daños en los equipos informáticos, rompió varias ventanas y agrietó algunas paredes.
La Repac se encarga de la difusión del proyecto constitucional impulsado por Evo Morales, pero es rechazado por sus opositores.
Pese a estos hechos, miles de campesinos e indígenas de diferentes partes de Bolivia se reunieron en la plaza Murillo para felicitar al presidente por su segundo año de gobierno.
"CAMBIOS IRREVERSIBLES"
Evo Morales se presentó ante el Congreso para hacer un balance de sus dos años de gestión. Durante su discurso, el mandatario afirmó que Bolivia vive un proceso de cambios sin retorno y llamó a la unidad nacional.
El también líder cocalero reafirmó sus propósitos de continuar su "revolución democrática y cultural", tres días antes de un nuevo encuentro con los prefectos opositores al gobierno, en busca de un pacto de distensión política.
"El camino que hemos emprendido hace dos años es un camino sin retorno; el pasado ya no puede repetirse", expresó Morales, al señalar la proyección histórica de su llegada al poder como representante de los indígenas de Bolivia.
"Este es un proceso irreversible impulsado por el pueblo. Más allá de Evo y del gobierno, el pueblo ha tomado su propio destino con plena conciencia," añadió, al asegurar que había cumplido "el 80 o el 90 por ciento" de sus promesas electorales.
También destacó que dos de sus principales políticas sociales (las campañas de alfabetización y de curaciones de la vista) cuentan con el apoyo incondicional de los gobiernos de Cuba y Venezuela, dos de sus principales aliados políticos.