REVOLUCIÓN EN LOS ALPES
VIENA/ROMA [DPA]. Oculto en los Alpes en el norte de Italia, un pequeño pueblo está pensando en una gran revolución contra la poderosa Roma. En una llamada de alerta a la capital, San Pietro di Cadore, insatisfecho con la atención y el dinero que recibe, afirmó que quiere unirse al vecino de Italia en el norte: Austria.
Agregó que convertirse en enclave austríaco sería la única opción de supervivencia para la debilitada comunidad.
El alcalde Silvano Pontil Scala no tiene nada en contra de que el pueblo de 1.800 habitantes se traslade, figuradamente hablando, con todas sus cosas a Austria, a pesar de la falta de lenguaje e historia en común.
"San Pietro di Cadore no limita con ninguna de las provincias autónomas, por eso la gente dice: ¿Por qué no buscamos unirnos a Austria que está a nuestro norte y donde seríamos tratados mejor que en Italia?", indica Scala.
"Como alcalde, juré lealtad a la Constitución italiana y no puedo apoyar ningún movimiento secesionista, pero les dije a mis ciudadanos que si quieren intentar unirse a Austria no iba a obstruir su camino", comenta el alcalde.
Y obstáculos hay muchos: uno es geográfico. San Pietro di Cadore está separado de Austria por 60 kilómetros de terreno montañoso.
Las tendencias secesionistas no son nuevas en la región, pero la iniciativa de San Pietro es única por su falta total de vínculos a su eventual futura madre patria.
Siendo parte de la región del Veneto, el único vínculo con Austria fue un breve período en el siglo XIX, en el que Veneto era parte de la monarquía de los Habsburgo.
¿Que no hablan alemán? Eso no es inconveniente alguno, cree Scala. "Ese es el menor de nuestros problemas", manifestó el alcalde.
Según Scala, la gente está cansada y no solo quiere alejarse de la región de Veneto, sino de toda Italia y añade que su pobre comunidad fue olvidada por las autoridades de la lejana Roma.
MÁS DATOS
A Ubicado en las laderas de un valle estrecho en la región de Belluno, San Pietro di Cadore presenta una vista bonita, pero lo único que se puede hacer es visitar la taberna local, dado que ya no quedan tiendas en el pueblo, se quejan sus habitantes.
B Los pobladores le echan la culpa a Roma. Los impuestos que se pagan en el norte son utilizados para apoyar al sur, más pobre. Según el alcalde, de cada diez euros recaudados solo reciben dos.