Por Alfredo Alí Alava. Unidad de Investigación
Por falta de documentación que acredite su autenticidad y legalidad, desde el 28 de diciembre pasado se encuentra retenida en la Aduana Aérea del Callao una colección de 102 piezas que habrían pertenecido al libertador Simón Bolívar, cuyo nombre completo era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco.
Las autoridades peruanas, específicamente del Instituto Nacional de Cultura (INC), realizan las pesquisas de rigor ante la posibilidad de que la colección, denominada "El tesoro del Libertador", contenga piezas falsificadas o de procedencia ilegal.
Antecedentes existen, pues se sabe de objetos de dudosa procedencia a los que se les grabó iniciales de connotados e históricos personajes para hacerlos pasar y vender como auténticas reliquias.
Los objetos ingresaron al Perú en un vuelo de American Airlines en noviembre pasado, procedentes de Santiago de Chile. Se expusieron en Lima, en una entidad privada, y días después, cuando estaban por continuar su viaje hacia Alemania, la aduana peruana detectó la ausencia de documentación que acreditase quién era el tenedor legal de las mismas, causa inicial de la retención.
Entre las piezas en cuestión figuran armas ornamentales y objetos de aparente fina orfebrería: espadas y sables de plata con aplicaciones de oro, empuñaduras de nácar e incrustaciones de brillantes, coronas con escudos de oro y perlas naturales, medallas, vasijas, monturas para cabalgar, fustas y bastones de mando, crucifijos, uniformes, relojes y marcos de retratos, etc.
Aunque la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) no ha querido dar detalles respecto a las causas de la inmovilización, la vocera de prensa, Roxana Manrique, indicó muy escuetamente que el INC ordenó que no se permitiera la salida de las piezas en tanto culminaba una investigación sobre el particular. Para ello, informó, la entidad cultural ha solicitado la documentación pertinente a la institución importadora.
El INC, por su parte, también mantiene un extraño silencio ante la prensa.
La directora de ese organismo, Cecilia Bákula, si bien no dio una entrevista formal a este Diario, nos hizo saber mediante uno de sus voceros que ese organismo continuaba investigando la procedencia original de todas esas piezas.
De acuerdo con información recogida por El Comercio, fue el Instituto Superior Tecnológico No Estatal Cesca la entidad que trajo el referido cargamento para una exposición en la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, Vencedores el 2 de Mayo de 1866 y Defensores Calificados de la Patria, actividad que se realizó entre el 16 y 30 de noviembre último.
Ronald Villanueva Dávila, gerente de Cooperación Internacional de Cesca, ha declarado que la colección pertenece a The Fundation To Foster Latin American Relations Inc. Delaware USA, y que dicha institución, representada por Hans W. Schemke, había firmado un convenio con Cesca para que "El tesoro del Libertador" fuese exhibido en Lima.
Schemke es un alemán radicado en Chile que ha vivido varios años en el Perú
Villanueva manifestó que fue Schemke quien propuso a su representada el envío de la colección al Perú, cuando esta se encontraba en el Museo de Arte Hispanoamericano (MAHA) de Chile, "por la amistad que tiene él (Schemke) con nosotros (los ejecutivos de Cesca)".
El Comercio tuvo acceso a la Declaración Única de Aduanas (formato B), que contiene los datos proporcionados por el apoderado de Cesca, Rodolfo Torres Aroca, relacionados con la importación, y en el que figuran afirmaciones que llaman la atención.
Ahí, por ejemplo, en el rubro Transacción, se indica que las piezas fueron objeto de una "compraventa a precio firme para su exp. (exportación) al país de imp. (importación)". Además, se indica que el "precio neto según factura" es de 75 mil dólares.
Villanueva y otro representante de Cesca negaron que hubiese existido una transacción comercial (compraventa), y que tales referencias obedecerían a un error. "Esta colección fue traída para una exposición; es decir, fue internada temporalmente en el país. Extraoficialmente sabemos que será reembarcada para una exposición en Alemania, para ser mostrada en Hamburgo. No sabemos más, porque nuestra obligación terminó al momento de dejar las piezas en la Aduana".
Venezuela expresa su preocupación
Al tiempo de expresar su agradecimiento a las autoridades peruanas por tratar de establecer la legalidad de las reliquias del Libertador, el embajador de Venezuela en el Perú, Armando Laguna Laguna, comentó que él personalmente ha pedido información a la Sunat y al INC respecto a las investigaciones que están realizando. Paralelamente, explicó el diplomático, su embajada y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela hacen las indagaciones correspondientes a fin de determinar si existe algo extraño que afecte a su país en el manejo y tenencia de dichas piezas. Adelantó, sin embargo, que por el momento en su país no se tiene conocimiento de pérdida o robo de objetos que hayan pertenecido al Bolívar. La representación diplomática venezolana ha solicitado a ambas instituciones peruanas la entrega del acta de incautación de la aduana para conocer los motivos que originaron la retención de las piezas que forman "El tesoro del Libertador". Pidió, además, que le informaran los pasos que darán en caso de detectarse algún ilícito penal en territorio peruano. En lo que respecta al destino de la colección, el embajador manifestó que él sabía que esta debía volver a Chile, afirmación que difiere de la versión dada por representantes de Cesca, quienes dijeron que iba a ser llevada a Alemania.
Del mismo modo, el congresista Juvenal Ordóñez Salazar (PN), tras conocer la actuación de la Aduana Aérea del Callao, solicitó al INC información respecto a las acciones seguidas, pues circulaban rumores de que dicha colección sería parte del patrimonio cultural de Bolivia.