El Senado chileno dice que es por demanda peruana, pero Foxley lo niega. El acuerdo no es un regalo chileno, ambos perdemos, dice García Belaunde
Por Rocío La Rosa Vásquez / Moisés Ávila Roldán
Sin perder la calma que lo caracteriza, pero visiblemente incómodo, el canciller de la República, José Antonio García Belaunde, manifestó ayer que "cuando un país negocia un acuerdo comercial con otro es porque ambos esperan resultados beneficiosos".
Lo dijo al ser consultado sobre una nota de prensa difundida horas antes en la página web del Senado chileno, donde se leía que "el gobierno (de Michelle Bachelet) decidió quitarle urgencia a la discusión en el Senado del Acuerdo de Libre Comercio entre Chile y Perú". Según la nota, tal decisión era vista "como una consecuencia de la presentación peruana ante La Haya pidiendo una revisión de los límites marítimos".
Minutos después el canciller chileno Alejandro Foxley trató de minimizar dicha información. Aunque reconoció que se trataba de una decisión de gobierno (postergar el debate), descartó que tuviera relación con la controversia entre ambos países. "El tratado con Perú está en su tramitación normal en el Congreso. Había numerosos proyectos de ley en tramitación antes que ese y no se pudo tratar en el día de ayer (martes)", aseveró. Cabe señalar que el Congreso de su país entra en receso durante febrero, por lo que será imposible que vea el tema el próximo mes.
Sin embargo, pese a la aclaración de Foxley resulta contradictorio que la misma nota informativa cite que "esta decisión de la presidenta Michelle Bachelet" ha tenido el apoyo del senador opositor Hernán Larraín, presidente de la Unión Democrática Independiente, para quien "está claro que las relaciones con Perú no pueden ser iguales que antes, cuando reinaba otro espíritu y el propio Alan García dijo que no iba a insistir con lo de La Haya".
ACUERDO NO ES CONCESIÓN
García Belaunde no se quedó corto y aprovechó para puntualizar que el acuerdo comercial con Chile no constituía una concesión unilateral. "No se trata de un acuerdo de cooperación o de donación sino de un acuerdo comercial en el que las dos partes tienen expectativa de mejorar". Por lo tanto, recalcó que si los senadores chilenos han pensado que "no es prioritario (el debate sobre el TLC), perjudicados vamos a ser en ambos lados de la frontera".
Ratificó que el Gobierno del Perú había sido muy tajante al indicar que la demanda debía conducirse por un carril separado por tratarse de un tema "eminentemente jurídico". Es decir, no debe trasladarse a otros campos de la relación bilateral.
El presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, lamentó que Chile brindara señales confusas al tomar esa decisión. En tanto, para el ex primer ministro Carlos Ferrero queda claro que Chile rechaza la tesis peruana de que los temas limítrofes y económicos deben ir por cuerdas separadas.
EQUIPO CHILENO
Foxley presentó ayer a los 22 nuevos integrantes que se unen al equipo que defenderá la posición chilena ante La Haya. "En estos momentos estamos concentrados en dar una señal muy clara de unidad nacional y de afinamiento de lo que va a ser una muy buena presentación de Chile en la Corte de La Haya", declaró.
EN PUNTOS
¿Cuál es la importancia del acuerdo?
4El proyecto del acuerdo de libre comercio entre Chile y el Perú se aprobó por unanimidad en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado chileno el 10 de enero pasado, días antes de que el Perú acudiera a La Haya. En diciembre del año pasado fue aprobado por la Cámara de Diputados.
4Este acuerdo tiene sus orígenes en uno anterior denominado de Complementación Económica que ambos países firmaron en 1998. Este se amplió el 2006.
4Entre sus objetivos figura promover el desarrollo equilibrado y armónico de ambos países; intensificar las relaciones económicas y comerciales entre las partes y estimular la expansión y la diversificación del comercio. Para el Perú un aspecto fundamental es que contempla la protección a los migrantes peruanos.
4La Cámara de Comercio de Santiago de Chile informó ayer que el Perú fue el principal destino de las inversiones de ese país durante el 2007, que alcanzaron US$1.236.