Un campamento informal, destinado al lavado de oro, fue encontrado nada menos que en la zona de Quebrada Agua Negra, ubicada en el caserío de Llanchama, cerca del área de amortiguamiento de la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana.
La operación fue realizada por los guardaparques de la mencionada reserva del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), con apoyo de la Fiscalía de Prevención del Delito, la Policía Nacional y la Dirección Regional de Salud Ambiental (Diresa).
Hubo un número no precisado de detenidos. Uno de ellos, Adalberto Ribeiro Guerrero, guardián del campamento, identificó al propietario del lugar como Armando Queijas Bicerra y al dueño de las maquinarias como Luis Alcázar.
Entre el material decomisado al campamento se encontró una plataforma de madera, una compresora, una batería, cuatro tubos de PVC, de diferentes medidas, para desagüe; un motor de fuerza, una manguera de plástico incorporado con punta de maraca de metal y otras herramientas utilizadas en el lavado de oro.
Todo lo decomisado fue entregado a las autoridades del caserío Llanchama, en calidad de custodia temporal mientras duren las investigaciones. Los especialistas de la Diresa tomaron muestras del suelo y agua para los análisis respectivos y determinar si hubo contaminación.
UN VALIOSO PARAJE
Según una nota de prensa del Inrena, la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana tiene como objetivo contribuir a la conservación de la biodiversidad y del ambiente, especialmente de los ecosistemas de varillales y los bosques inundados por aguas negras.