El canillita Ruperto Jiménez Neyra, asesinado el sábado al intentar evitar un robo en el local de distribución de diarios de Arequipa, dedicó 60 años de su vida a repartir diversos periódicos de circulación nacional y local por toda la Ciudad Blanca, entre ellos El Comercio. En conocimiento a la labor cumplida, un representante del Grupo El Comercio entregó ayer a sus familiares una contribución económica.
José Antonio Puyo, encargado de la distribución de los tres diarios que forman parte del grupo en Arequipa, entregó la ayuda a la viuda y a la hija de Jiménez, además de una carta de condolencias. Lo hizo en nombre de César Pardo Figueroa, gerente general de El Comercio, y de Antonio Cabrera, gerente de distribución.
Doris Jiménez, hija de don Ruperto, recordó que su padre trabajó desde los 14 años como canillita en las zonas de Paucarpata y José Luis Bustamante, pero fue en la urbanización Vinatea Reynoso donde instaló un puesto en el que laboró durante 30 años.
El que don Ruperto trabajara tanto tiempo, desde las 3 a.m. hasta incluso pasadas las 7 p.m., hizo posible que sacara adelante a sus 11 hijos y que algunos de ellos se graduaran en la universidad.
Los restos del canillita serán enterrados hoy a las 2 p.m. en el cementerio de la Apacheta. El cortejo fúnebre partirá del local social del pueblo joven La Unión en el distrito de Socabaya, donde vivía.
PIDEN SEGURIDAD
En tanto, Doris Jiménez solicitó a la policía que intensifique la vigilancia en la zona donde ocurrió el asalto.
Cabe mencionar que ese sector es frecuentado diariamente por unos 500 canillitas que acuden hasta allí para recoger los periódicos que luego repartirán por toda la ciudad. El atraco ocurrido el sábado en que ocho ladrones se llevaron 20 mil soles no es el primero que sucede en el lugar.