Clara Mamani Morales (40) yace casi inconsciente sobre una cama del Hospital Regional del Cusco. Ella es madre soltera de cinco hijos. Según cuenta, iba en la parte de atrás del ómnibus cuando se despertó intempestivamente por un golpe. Pronto se dio cuenta de que el vehículo había chocado.
La misma sensación, o al menos parecida, tuvieron las otras 42 personas que viajaban en el ómnibus de la empresa Bredde, de placa UZ- 2265, que realizaba la ruta Cusco-Abancay, la mañana de ayer cuando colisionó contra el guardavía y luego se volteó.
El hecho ocurrió a las 8:20 a.m. en la zona de Mollemarca, a tres kilómetros de la localidad de Limatambo. Treinta y siete personas resultaron heridas, nueve de ellas de consideración. Todas fueron trasladadas de emergencia a la ciudad del Cusco.
Aunque la policía todavía investiga las causas del siniestro, se sabe que el vehículo era un bus-camión, el cual, por su irregular construcción, se encontraba más vulnerable a una desgracia de este tipo. Afortunadamente, no se registraron víctimas mortales.
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