Por Luis Silva Nole
Tras lo visto en el Abierto de Australia, el mundo del tenis se muestra entusiasmado por asistir a una temporada que amenaza con ser la más emocionante e impredecible de los últimos años.
El título logrado en Melbourne por el serbio Novak Djokovic, actual número 3 del ránking mundial ATP, quebró la hegemonía que en torneos grandes tenían desde hace tres años el suizo Roger Federer (1 ATP) y el español Rafael Nadal (2 ATP) y plantea una lucha encarnizada entre estos tres monstruos de la raqueta por ver su nombre en la primera casilla del escalafón mundial el 31 de diciembre.
Según Alejo Aramburú, de gran experiencia en el circuito profesional y en la Copa Davis, considerado uno de los jugadores más corajudos de la historia del tenis peruano, este 2008 se presenta como un gran signo de interrogación en relación con este triunvirato de jugadores.
"El año recién comienza, pero ya se sabe que no será tan predecible como el 2007, en el que después del US Open era casi imposible que alguien desbancara a Federer del primer lugar del ránking ATP. En esta temporada esa lucha estará circunscrita solo al suizo, Nadal y Djokovic, y recién se definiría a fin de año. Creo que los que vienen detrás de ellos no podrán acceder a los tres primeros lugares. Eso sí, el francés Jo-Wilfried Tsonga, finalista en Melbourne, dará el salto y terminará el año siendo 'top ten', pero no será uno de los tres primeros del ránking", señaló Alejo, hoy forjador de tenistas menores.
En este momento Federer sigue siendo el número 1 con 6.630 puntos, pero Nadal, quien en Australia desperdició su primera oportunidad real de destronar al helvético, está más cerca que nunca, a 650 puntos. Djokovic entra a terciar con fuerza y con 5.165 puntos se presenta como una verdadera amenaza. No por gusto lidera ahora la Carrera de Campeones y en Serbia varios recién nacidos llevan su nombre. Tsonga, por su parte, tras el Open de Australia ha mejorado 20 puestos y aparece en la casilla 18.
"Los aficionados al tenis estarán de plácemes este año porque, aunque los tres primeros puestos no se moverían hasta Wimbledon, en cada torneo se jugará el número 1. Habrá emoción permanente. Federer debería ganar Wimbledon; Nadal el Roland Garros; y Roger y Djokovic tendrían opciones en el US Open. Así, los Másters Series definirán al número 1", comenta Alejo.