Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
EDITORIAL

Voluntad contra el crimen

Debemos recusar la falta de voluntad política de la mayoría de alcaldes para prevenir y atacar el grave problema de la inseguridad ciudadana. Pese a los graves índices de delincuencia, los burgomaestres no asumen un compromiso real en esta lucha y persisten en el error de considerarla una obligación de la Policía Nacional.

Una muestra de su desdeñosa y aletargada actitud es que los comités de seguridad ciudadana, donde ellos tienen una función clave, solo existen en el papel.

Recordemos que cuando se creó por ley el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, hace cinco años, fue por la necesidad de tener una herramienta legal que permitiera coordinar mejor para aplicar una política integral efectiva en cada jurisdicción o vecindario. Pero, pasado el primer quinquenio de vigencia, es poco lo avanzado.

El problema ha empeorado en términos reales y en la percepción ciudadana. Una reciente encuesta de la Universidad de Lima reveló que el 42% de vecinos consideraba como primer problema la falta de seguridad y que la delincuencia había aumentado en comparación con el año anterior.

No basta una ley para resolver un problema. Su efecto dependerá de la capacidad de gestión y de la firme voluntad de acción de sus autoridades.

Al respecto, destacamos que en medio del aniversario 473 de la ciudad, al menos el alcalde de Lima, Luis Castañeda, haya dicho que una de las prioridades en lo que queda de su gestión será la tenaz lucha contra la inseguridad ciudadana.

Habrá que tomarle la palabra y hacer extensiva una evaluación a todos los burgomaestres, que deben comprender que el binomio alcalde-comisario es una buena fórmula para hacer ciudades más seguras.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook