Por Moisés Ávila Roldán / Christian Navarro Rojas
Santiago de chile / lima. No solo la denominación de origen pisco es un tema pendiente entre el Perú y Chile, sino que ahora el conflicto pasó a las marcas. Una pequeña productora de vinos de Valparaíso, que abrió su planta a inicios del 2006, solicitó ante el Departamento de Propiedad Industrial (DPI) de Chile el registro de la marca Viejo Tonel, el mismo nombre que lleva un reconocido pisco en el Perú.
Así, la empresa Sergio Kortmann E.I.R.L., propiedad de Sergio Orlando Kortmann Maldonado, solicitó el 2 de octubre del 2007 la inscripción del nombre Viejo Tonel bajo la categoría 33 del rubro licores.
Ante el temor de que Kortmann intente vender su producto como pisco, los propietarios de la peruana Agroindustrial Viejo Tonel tomaron medidas. Alertados por sus abogados (el estudio Bazán Martos), el 27 de diciembre viajó a Santiago el representante legal Fernando Fernández Tellería para oponerse al pedido de Kortmann y para registrar su marca. "Si ellos exportan con nuestro nombre su producto barato, nuestro prestigio se iría por los suelos", comentó Bladimir Cárdenas, gerente general de Viejo Tonel, que registró su marca hace 11 años en el Perú.
El Comercio intentó comunicarse con Sergio Kortmann, pero no fue posible ubicarlo.
Para las autoridades peruanas, este tema debe ser resuelto por la misma empresa, pues no se trata de la defensa de la denominación de origen, sino de una marca privada. Se estima que el proceso tomará al menos seis meses.
SE CURAN EN SALUD
El año pasado, El Comercio denunció la intención del empresario chileno Juan Pablo Queirolo Molina de registrar la marca Pisco Queirolo en ese país. El tema hubiera sido comprensible por el apellido del personaje. Lo irregular del caso fue que el logotipo que utilizó era muy similar al del pisco de la tradicional viña peruana Santiago Queirolo, por lo que la empresa nacional interpuso acciones legales. La productora peruana también ha solicitado el registro de su marca en Chile, en la categoría 33, y ha pedido que no se acoja el pedido del empresario sureño.
Otras marcas de pisco en el Perú han optado por solicitar su registro en el DPI chileno para evitar que algún otro 'ingenioso' empresario decida usar nombres que ya han ganado fama en nuestro país.
Por ejemplo, Antonio Biondi e Hijos, empresa con sede en Moquegua y fabricante del pisco Biondi, concurrió al registro de propiedad industrial de Santiago el 2 de noviembre del año pasado.
Pero la empresa que al parecer vaticinó esta 'guerra de marcas' fue Viña Tacama. El 15 de enero de 1999 solicitó el registro del pisco Demonio de los Andes y tuvo especial cuidado en describir el logotipo de su marca. El 11 de setiembre del 2000, el DPI aprobó la solicitud.
Pero Tacama no la tuvo fácil. En el camino se opusieron la viña Concha y Toro, con su marca Casillero del Diablo, y la Cooperativa Agrícola Control Pisquero de Elqui y Limarí Ltda., pero la autoridad chilena rechazó estos pedidos por entender que no había similitud entre los logotipos de las marcas.
PASO A PASO
Lo que dice la legislación
1 La ley chilena 19.039, de propiedad industrial, establece que no pueden registrarse marcas iguales o que se asemejen a otras del extranjero siempre que estas gocen de fama y notoriedad, como ocurre con Viejo Tonel.
2 Una vez rechazados o anulados los registros por estas causales, el titular extranjero deberá solicitar la inscripción de su marca dentro de 90 días.
3 De vencer este plazo, la marca podrá ser solicitada por cualquier persona, y tiene prioridad aquella a la que se le rechazó la solicitud o anuló el registro.
4 Según el Convenio de París, al que están adscritos el Perú y Chile, "el nombre comercial será protegido en todos los países de la unión sin obligación de depósito o de registro, forme o no parte de una marca".El camino de las marcas peruanas
PUNTO DE VISTA
JOSÉ MOQUILLAZA. Administrador
El camino de las marcas peruanas
La forma correcta y económicamente sostenible para que las marcas peruanas de pisco enfrenten el eventual registro oportunista en otros mercados es anticipándonos y registrándolas en los mercados meta, reales y potenciales.
El problema actual es de costos de oportunidad. Si bien las bodegas productoras de piscos y vinos vienen asumiendo el registro de sus marcas con gran esfuerzo, para las bodegas emergentes monoproductoras de pisco y de producción limitada la inversión puede llegar a ser prohibitiva: US$25.000 para registrar sus marcas en EE.UU., Unión Europea, la CAN y el Caribe. El resto es país por país.
Más que conveniente, es indispensable proteger oportunamente la propiedad intelectual de las empresas productoras. Se debe tener en cuenta que algunas oficinas de marcas --como la francesa, la española o la peruana-- son tradicionalmente muy rigurosas en cautelar el interés público cuando analizan las solicitudes de registro, por lo que rechazan las solicitudes oportunistas .
No tenemos duda alguna de que, en nombre del interés público, la Oficina de Signos Distintivos del Indecopi rechazaría el registro en clase 33 de marcas como Elqui, Maipo o Maule por colisionar con los derechos de productores asentados en esas zonas geográficas de Chile. Basta una búsqueda en Google para advertir si hay una potencial colisión.
* DIRECTOR EJECUTIVO DEL CONSEJO REGULADOR DE LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN PISCO