Por Alfredo Ferrero. Ex ministro de Comercio Exterior
Desde el año 2001 hasta el 2004, mantuve una relación directa con el actual presidente del Banco Mundial. Recuerdo con absoluta claridad la racionalidad y firmeza de sus posiciones, lo cual no significa terquedad, ya que a su vez iba acompañada de lógica y pragmatismo en la búsqueda de soluciones y alternativas.
Primero lo conocí en acción negociando el ALCA (Área de Libre Comercio) en Buenos Aires, Miami y México tratando de lograr lo que iba a ser el área de libre comercio más grande del mundo. En el ALCA coincidió con Celso Amorim, el actual canciller brasilero con quien sostenía incontables argumentos y conversaciones tratando de avanzar en el proceso que hoy aparece dormido por no decir en coma. Si acaso el liderazgo regional estaba en juego.
Algunos de los temas planteados en el ALCA eran dignos del foro de la OMC e imposible de aterrizar en el ALCA donde eran otros jugadores. Con un poco de visión, el ALCA ya estaría vigente hoy. Ante la dificultad de consolidar el ALCA, Estados Unidos avanzó su agenda bilateral y Brasil sigue con la agenda regional con poco avance en el foro bilateral, como sí lo hicimos otros en la región como Perú, Chile y Colombia.
Brasil se quedó sin ALCA y sin acceso preferencial a un inmenso mercado y EE.UU. buscó la vía alternativa, la bilateral. A EE.UU., el continente en su conjunto unificado le habría ayudado en posiciones e intereses comunes en temas de la OMC e incluso algunos de índole política, pero el que dejó de ganar el mercado fue Brasil.
También fue posible establecer una estrecha relación con Zoellick en el APEC y la OMC. En el APEC, el Perú utilizaba este foro para ir posicionándose en el mercado asiático, que es el de mayor crecimiento y dinamismo respecto del cual tenemos ventajas geográficas indudables como hub y puente entre Asia y América del Sur (Brasil, Argentina, etc). Para EE.UU. es también una buena forma de relacionarse comercial y políticamente con algunas de las economías más poderosas del Asia y del mundo.
El APEC permitió a EE.UU. generar alianzas para sus objetivos en la OMC y para iniciar tratativas bilaterales de comercio (Corea, India, China, Tailandia, Rusia): APEC era otra oportunidad de contacto con EE.UU. Con Zoellick se coordinaba permanentemente y nos introducía amigablemente con sus y nuestros pares del Asia.
En la OMC, foro de negociación vinculante, la relación era aún más estrecha. Discutíamos la necesidad de avanzar en el ámbito multilateral en la reducción de subsidios a la agricultura en lo que él estaba de acuerdo solo que esa negociación y compromiso únicamente podría adoptarse en la OMC con compromisos similares de otras economías importantes como de Japón y la UE que también subsidian. Los compromisos regionales de reducción de subsidios no eran suficientes si no se elevaban al ámbito del compromiso multilateral para todos.
Por eso en los TLC y en el ALCA no se asumían este tipo de compromisos, porque faltaban otros elementos y países importantes.
Zoellick de 53 años no es extraño a cargos de este nivel ni a tratar con jefes de Estado, después del USTR pasó a ser segundo del Departamento de Estado detrás de Condoleezza Rice y Robert Portman ingresó en su reemplazo al USTR. En más de una oportunidad acudimos a él para allanar el camino cuando nos encontrábamos atrapados en la maraña de prioridades dadas del ejecutivo de EE.UU., donde los temas del Perú a veces parecen postergados.
Su espíritu conciliador y negociador, con objetivos claros pero a su vez pragmático realista y focalizado dotarán al Banco Mundial de nuevas características y distintos productos. Un especialista en los temas de comercio y buen gobierno; impulsará la lucha contra la pobreza, considerando la competitividad, capacitación técnica, acceso real a los mercados y mejores fórmulas de financiamiento.
En parte parece la agenda de la OMC pero no lo es, el Banco Mundial tiene los recursos que la OMC no tiene; y ahora también tiene las ideas y un liderazgo renovado. Los nuevos vientos en el Banco Mundial se sentirán en el mediano plazo y el Perú debe beneficiarse de ellos. Zoellick no pasará desapercibido.