NAIROBI [El Comercio/ Agencias]. No hay tregua en Kenia. El asesinato, ayer, de un segundo diputado opositor a manos de un policía provocó nuevas manifestaciones de violencia en el oeste del país, las cuales dejaron dos muertos y forzaron el aplazamiento de las conversaciones políticas iniciadas la mañana de ayer para acotar la crisis.
Ante esto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que viajaría hoy a Nairobi para ayudar a su predecesor, Kofi Annan, que intenta mediar en el conflicto. El surcoreano planea entrevistarse con el jefe de la oposición, Raila Odinga. Ayer se reunió con el presidente reelecto, Mwai Kibaki, en la capital etíope, al margen de la décima cumbre de la Unión Africana (UA).
La violencia política y étnica ha matado al menos a un millar de personas en el país africano desde la polémica reelección del presidente Mwai Kibaki el 27 de diciembre. La inestabilidad conmocionó a los países vecinos y a los donantes occidentales y Kenia pasó de ser uno de los países más prósperos del continente a ser uno de los más inestables.
"La violencia continúa amenazando con escalar a niveles catastróficos", dijo Ban en la cumbre de 53 países africanos.
Nuevas protestas surgieron ayer después de que David Kimutai Too, parlamentario del Movimiento Democrático Naranja (ODM), fuera asesinado en la localidad de Eldoret. El comisario de policía Husein Alí dijo que el asesinato fue un "crimen pasional" que ocurrió cuando Too se disponía a entrar en un hotel en compañía de una mujer policía.
Sin embargo, el líder opositor afirmó que se trató de un acto político, aunque sin dar pruebas. "Condeno esta segunda ejecución de un parlamentario del ODM. El propósito de este asesinato es reducir la mayoría del ODM", afirmó Odinga.
SE POSPONE EL DIÁLOGO
Los partidos políticos que litigan en Kenia pospusieron tras el asesinato el segundo día de conversaciones mediadas por Annan. "Dado lo que ha ocurrido, hemos pospuesto la sesión de esta tarde y trabajaremos todo el día de mañana (hoy) para que los líderes puedan atender las cuestiones urgentes", dijo Annan a la prensa.
A principios de semana, otro político de la oposición, Melitus Were, fue abatido en la puerta de su casa de Nairobi, una acción que desató asesinatos y saqueos.
Muchos keniatas temen qué ocurrirá si fracasa la mediación de Annan para alcanzar un acuerdo entre Kibaki y su rival, Odinga, quien afirma que la victoria electoral le fue robada en los pasados comicios de diciembre, sobre los cuales numerosos observadores detectaron graves irregularidades.
EL DATO
"Un paso atrás"
Para Estados Unidos, la violencia en Kenia es "un paso atrás" y "un triste episodio" de la historia de ese país, el cual, sin embargo, puede reencontrar el camino de la democracia y la prosperidad económica, estimó ayer el Departamento de Estado