CAOS EN EL TRANSPORTE ANTE PROXIMIDAD DE CELEBRACIÓN DEL AÑO NUEVO
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. A menos de una semana para que se inicie el nuevo año lunar chino, todavía hay 178 millones de personas intentando viajar por tren o carretera a sus pueblos pese a la intensa nevada que cubre el centro, sur y este del país.
Como sucede por estas fechas, China vive un éxodo de millones de personas que intentan volver a sus casas para celebrar el Año de la Rata, este 7 de febrero. Para la mayoría, esta es la única oportunidad de ver a la familia en todo el año.
En la provincia de Guangzhou, el principal nudo de comunicación y transporte del país, hay 800.000 personas atrapadas en la estación de tren. Alrededor de 180.000 han acampado frente al edificio a la espera de la normalización de las operaciones.
Se calcula que al menos 98 trenes partirán cada día con 200.000 pasajeros, pero la cifra todavía es pequeña si se compara con los 2,5 millones de boletos vendidos tan solo en esta estación.
FACILIDADES
Por lo pronto, las autoridades de esta provincia están intentando convencer a 10 millones de trabajadores migrantes de abandonar sus planes de viaje para aliviar los transportes. Solo 500.000 han aceptado la propuesta.
A este grupo se les facilitará alojamiento junto a las fábricas y en las obras de construcción. Además, la capital provincial Guanzhou organizará fiestas públicas para que estos trabajadores puedan celebrar la llegada del Año Nuevo a pesar de encontrarse lejos de sus familias.
Otras provincias también han tomado urgentes medidas. Las autoridades de Shangái desplazaron equipos médicos para combatir posibles brotes de infección y las de Hangzhou han enviado a 16 psicólogos a las salas de espera de las estaciones de tren y ómnibus para tranquilizar a los pasajeros.
Al menos 1,6 millones de personas de los pueblos aislados por la nieve han sido trasladadas a zonas fuera de peligro. Sin embargo, aún hay 960.000 habitantes que esperan ser rescatados. Se calcula que la nieve y el hielo han destruido al menos 149.000 viviendas.
Temor ante escasez de alimentos
BEIJING. La nevada que cubre el centro del país ha asestado un golpe extremadamente serio a los cultivos, lo que podría aumentar la posibilidad de escasez e inflación. Las regiones afectadas suministran el grueso de la producción de frutas y verduras invernales.
El Gobierno proyecta entregar 13,8 millones de dólares en subsidios para reavivar la producción de los cultivos, ganado y aves. El efecto general sobre la agricultura dependerá de la duración de las tormentas.
Mientras se intenta solucionar el caos del transporte y enviar alimentos y carbón a las zonas más afectadas, el aparato de propaganda del Gobierno lanzó una intensa campaña en los medios para garantizar a los ciudadanos que puede hacer frente a las dificultades y evitar que el desánimo se traduzca en disturbios.
Sin embargo, los informes meteorológicos señalan que el duro invierno podría durar aún varios días. Hasta el momento, la nevada ha causado 64 muertes y ha provocado que 105 millones de personas resulten afectadas en 17 provincias de China.