Las bolsas de América Latina registraron un comportamiento mixto, mientras que en EE.UU. seguían los cuestionamientos sobre las compañías aseguradoras de bonos, como MBIA Inc., que reportó pérdidas por US$2.300 millones en el cuarto trimestre del año pasado, lo que hizo peligrar su calificación de riesgo. Este tipo de empresas no puede asegurar papeles a menos que cuente con una calificación AAA.
El mercado está a la expectativa de futuras señales de la economía de Estados Unidos. Esta semana, las cifras del informe de las solicitudes para fondos por desempleo llegaron a su máximo nivel en más de dos décadas. Sin embargo, y pese a los resultados negativos de varias de las más grandes compañías de ese país (Exxon y Chevron, entre otras), la Bolsa de Nueva York cerró con un alza de 1,67%. Aun así, el de enero es el peor resultado mensual en los 88 años de historia del índice industrial Dow Jones.
EN EL VECINDARIO
Salvo las bolsas de Lima y de México, que subieron 3,15% y 1,58% respectivamente, todas las demás plazas de Latinoamérica registraron pérdidas. La Bolsa de Sao Paulo retrocedió 1,33%, la de Buenos Aires 1,42%, Santiago 0,22% y Caracas 1,17%.
La Bolsa de Valores de Lima (BVL) subió impulsada por las acciones mineras, cuyo índice sectorial subió 3,66%, seguidas por el sector de bancos y financieras y el agroindustrial. En general, los volúmenes negociados durante las últimas semanas han sido reducidos debido, según fuentes del mercado, a la relativa tranquilidad de los inversionistas institucionales, como las AFP y fondos mutuos, que empiezan a comprar papeles pero con mucha cautela.
De hecho, el reducido volumen negociado en estas jornadas favorece la volatilidad de los precios, pues al haber escasez de acciones la demanda impacta inmediatamente sobre ellos.