Por Rocío La Rosa
El pedido vino de boca de Alan García hace una semana: "Que se investigue esta obsesión de enviar a esa persona allá". El presidente de la República solicitaba así la intervención del Congreso en el caso de la fiscal Luz Loayza, quien en noviembre del 2005 pidió la detención del narcotraficante Fernando Zevallos y que hoy solicita su traslado de Maynas a Lima ante las amenazas de muerte recibidas.
Para explicar esta situación acudió ayer ante la Comisión de Justicia del Parlamento la fiscal de la Nación, Adelaida Bolívar, quien en primera instancia denegó el pedido de Loayza para ser trasladada a la capital y ayer sorprendió con un "no sé para qué he venido".
Lo dijo en alusión a que la Junta de Fiscales Supremos todavía no resuelve un recurso de nulidad presentado por Loayza.
En la comisión que preside Raúl Castro (UN) hubo oposición al pedido de la fiscal de Maynas. La postura más cerrada fue la del grupo fujimorista que, en las figuras de Rolando Sousa, Santiago Fujimori y Luisa Cuculiza, defendió el fuero del Ministerio Público para decidir sobre la situación de Loayza. Incluso el primero llegó a decir que el Congreso no tenía competencia para intervenir.
"Loayza denunció amenazas contra su persona en Maynas, no en Lima", dijo Sousa como si los actos de venganza del narcotráfico respetaran territorios geográficos.
En otro momento, Carlos Torres Caro (GPEP) se puso como ejemplo de valor durante sus años de labor como fiscal, y Víctor Mayorga (PNP) advirtió presiones del Ejecutivo al Ministerio Público.
Aldo Estrada (UPP) le pidió celeridad a la junta de fiscales para no dilatar más el asunto y una elocuente Lourdes Alcorta (UN) dijo que veía dos alternativas: "Dotar de un búnker a Loayza o mudar toda la fiscalía a Maynas".
DEFIENDE EL TRASLADO
Bolívar señaló que la fiscal Loayza "nunca reportó ninguna amenaza", incluso cuando ella se lo solicitó en el 2006. Agregó que estas eran conocidas por la policía, la cual le puso protección.
Precisó que la plaza de Loayza en Maynas fue asignada por el Consejo Nacional de la Magistratura luego de que ella no calificara para Lima.
Contó, además, que en el 2005 se autorizó a Loayza a que viajase a Lima para realizar algunas diligencias y que esa estancia se amplió dos veces. Agregó que desde el 2006 se le pidió a Loayza que regresara a Iquitos, pues fiscales especializados iban a seguir el caso de Zevallos en Lima.
"No entendió bien y siguió hasta mayo del 2007 entorpeciendo la labor de otros fiscales", dijo Bolívar, quien agregó que hace más de un año que este proceso se transfirió a Lima.
Además, volvió a desmerecer la labor de Loayza al señalar que Zevallos está preso por un anterior proceso judicial. Lo cierto es que si Loayza no pedía su detención en el 2005, este pudo haber fugado.
Bolívar insistió en que hay una campaña por parte de algunos medios --entre ellos mencionó a este Diario-- para desprestigiarla.
A su salida, Castro opinó que si bien la fiscalía cumple su reglamento, hay un deber ineludible de garantizar la vida (de Loayza).
Magistrada expresa su indignación
"Totalmente indignada" dijo estar la fiscal de Maynas, Luz Loayza, luego de escuchar las declaraciones que la fiscal de la Nación, Adelaida Bolívar, hiciera en la Comisión de Justicia del Congreso. No obstante, la magistrada prefirió no hacer mayor comentario sobre lo dicho hasta que la Junta de Fiscales Supremos no resuelva su permanencia en Lima.
"Estoy esperando un pronunciamiento formal de la junta para poder hacer un pronunciamiento", señaló en breve conversación con este Diario.
Ayer se esperaba que la junta resolviera en última instancia si Loayza regresa a Iquitos, pero la reunión no se produjo.
Por la noche, la ministra de Justicia, Rosario Fernández, emplazó a la fiscal de la Nación a demostrar una supuesta campaña de desprestigio.
Agregó que confía en que la junta de fiscales adopte la decisión adecuada, "tomando en cuenta los últimos acontecimientos".