Sentada en una grada, Ana Melba Pinares contiene el llanto al enterarse de la noticia. Según le cuenta su vecina, inescrupulosos ingresaron al templo San Juan Bautista de Huaro, su localidad, y se llevaron la hermosa plancha de plata de casi tres metros de largo y uno y medio de ancho que adornaba el altar y, también, parte del tabernáculo mayor.
Según los primeros indicios, el robo se realizó el jueves por la tarde. El párroco de las iglesias de Andahuayllas y Huaro, Luis Herrera, precisó que después del mediodía no queda nadie en el recinto. Dijo que no cuentan con presupuesto para pagarle a un guardián. Solo algunas familias vigilan de noche.
El jueves 31 varios hechos fueron propicios para que los ladrones perpetraran el hurto.
Se celebraba la fiesta de Las Comadres y jugaba el Cienciano contra el Montevideo Wanderers, lo que hacía suponer que los vigilantes voluntarios llegarían a resguardar el templo después del pitazo final. Y así fue: cuando Rosario Aragón Ccori y Máximo Samochuallpa Auccapiña entraron a la iglesia se dieron con la gran sorpresa de que en la puerta del costado había un forado y que en el piso descansaba una cizalla. Ya eran las 10 de la noche.
Desesperados acudieron a dar aviso a la policía, no sin antes alertar a campanazos a toda la localidad. Los vecinos se organizaron en cuadrillas y salieron en busca de los inescrupulosos junto con los policías, pero no lograron hallarlos.
EL DATO
De estreno
La iglesia fue sometida a remodelación durante tres años gracias al aporte del Instituto Nacional de Cultura del Cusco. Según el párroco Luis Herrera, el próximo lunes tenían pensando abrir al turismo este bello templo.