TENDENCIAS N. York
NUEVA YORK [REUTERS]. La crisis financiera que azota a Estados Unidos llegará a las pasarelas el viernes, cuando se inicie la Semana de la Moda de Nueva York, y su impacto podría ser sorprendente. Ciertamente, se concretarán menos negocios de lo habitual y algunos diseños pasarán inadvertidos, dijeron expertos de la industria.
Pero al mismo tiempo, algunos diseñadores aprovecharán las turbulencias económicas como una excusa para aumentar los excesos de la moda. "Lo maravilloso de la moda es que siempre hará lo opuesto a lo que uno piensa", dijo James Aguiar, uno de los presentadores de "Moda frontal", un programa de televisión que cubre desfiles de moda.
Justo cuando se piensa que las cosas debieran ser más conservadoras, la probabilidad es que se vean muestras más extremas y lujosas en la pasarela, agregó Aguiar. "La gente estará más desesperada de lo que creen por obtener la atención de cosas que piensan generará negocios", dijo David Wolfe, director creativo de Doneger Group, y quien también espera un espectáculo más teatral.
Pero mientras las dramatizaciones aumentan sobre las pasarelas, habrá una gran diferencia entre lo que los diseñadores muestran y lo que realmente terminan vendiendo durante la semana.
Los consumidores estadounidenses redujeron sus gastos en los últimos meses ante una caída en el mercado inmobiliario. Las ventas de las tiendas minoristas durante la temporada navideña fueron las peores en cinco años, e incluso afectaron a algunas cadenas de lujo, como Saks Inc, Tiffany & Co, Coach Inc y Richemont.
La diseñadora Rebecca Taylor, cuyas creaciones para la mujer son altamente vendidas en tiendas estadounidenses como Bergdorf Goodman, Saks y Bloomingdale's, cree que en la temporada de otoño 2008 algunos minoristas tomarán menos riesgos por la crisis del año pasado.