Por Gisella López Lenci
Pocas veces una elección presidencial ha concitado tanto interés. Menos aun unas elecciones primarias, en las que no hay candidato presidencial definido y lo que se juega es solo la antesala de una fiesta mucho más grande y trascendental.
Sin embargo, las primarias estadounidenses se han vuelto un espectáculo.
Un candidato negro, una candidata mujer, un veterano de guerra y un mormón están dando color a unos comicios largos y complicados.
Casi todo un año electoral en que cada estado del país hace sentir su voz y su tendencia política.
Ya han votado Iowa, New Hampshire, Michigan, Nevada, Wyoming, Carolina del Sur y Florida.
Pero este martes, en un solo día, votarán nada menos que 22 estados, entre ellos dos de los más importantes: Nueva York y California.
El llamado Supermartes definiría a los que serían los candidato demócrata y republicano, y, por ende, al que sería el próximo presidente del --hasta ahora-- país más poderoso del planeta.
De ahí la importancia de estos comicios: Con su voto los estadounidenses no solo eligen a su presidente, sino también definen el destino del mundo.
Más informacción:
El ajedrez de las primarias.