Una madre, dos de sus hijas y sus parejas sentimentales integraban una presunta red de falsificadores de medicinas que prometían la cura de enfermedades como el sida y el cáncer
Vida larga. Ese es el nombre que le pusieron a uno de los tantos productos que ofrecían y cuyos frascos habían llenado previamente con medicina adulterada, vencida y presumiblemente destinada a la curación de animales. Vida larga era, también, una de las "ingeniosas" maneras que halló esta presunta red de malhechores para englobar una idea paradójica e inconcebible. En la esperanza de conservar su salud, decenas de personas habían acudido a ellos, pero no encontraron nada, salvo un engaño tan grande como sus ilusiones. Lo único cierto allí es que ellos solo parecían capaces de decir mentiras.
El 18 de enero, finalmente, todo acabó. Una redada en tres locales distintos, aunque conectados entre sí, permitió a la División de Investigación de Medicamentos Fraudulentos (Dimfa) de la PNP capturar a dos parejas unidas por un solo objetivo.
Sus engaños, cómo no, tenían también fecha de caducidad.
LA RED FAMILIAR
Saulo Yohan Nima Reyes y Julia Beatriz Gómez Garibay, ambos de 23 años, eran prósperos comerciantes y una pareja feliz. También, aunque en secreto, se dedicaban a promocionar una fórmula inyectable supuestamente capaz de curar males como el cáncer o el sida, una especie de "tónico milagroso" para pacientes que buscaban en la medicina alternativa la solución a sus padecimientos, explica el comandante PNP Eduardo Vergaray, jefe de la Dimfa. "Bio C es una marca registrada en el país de un producto para animales", narra el oficial, responsable de la investigación y de la operación que conllevó a su captura.
Luis Hu Gutiérrez (57) y Martina Gómez Garibay (45) --hermana de Julia-- dirigen, a su vez, el Instituto de Medicina Holística y Desarrollo Humano Yachayruna, situado en San Isidro, donde el 18 de enero ambos cayeron junto con Julia. Martina, una famosa cosmiatra de la capital, es además directora del Centro de Estética, Cosmiatría y Belleza, en Miraflores. En la investigación, la policía halló vínculos entre ambos negocios e Insumos Médicos y Estéticos, de propiedad de Nima y Julia Gómez. "En Yachayruna hallamos productos con fecha caduca y pastillas a granel", dice Vergaray, y añade que además de ello se incautaron más de 20 cajas con frascos de Bio C. Aunque Hu Gutiérrez dijo que se trataba de pastillas de vitamina C importadas de Argentina, lo cierto era que, al momento de la captura, estas eran introducidas en pomos cuyas etiquetas indicaban otros componentes y usos medicinales.
Las pesquisas se habían iniciado meses atrás con un correo electrónico recibido por la policía y que presentaba a Bio C como un medicamento salvador. Lo firmaba Saulo Nima y el pedido que los oficiales le hicieron no tardó en obtener respuesta. Fue la propia Julia Gómez la encargada de entregarle a la policía encubierta Roxana Carrión los cinco frascos de Bio C ordenados y una proforma con el logo de su empresa en el que estaba, además, escrito el valor del pedido: S/.300.
Según Vergaray, las conclusiones a las que llegaron los oficiales fueron tres: el producto no contaba con registro sanitario peruano, el Ministerio de Salud no había autorizado su comercialización y, finalmente, el laboratorio ecuatoriano James Brown Pharma, cuyo logo figuraba en las cajas, negó que fabricara el producto.
Sin embargo, para asegurar la investigación, la policía compró Bio C unas cuantas veces más. En una de ellas, sería la madre de las mujeres detenidas, Nancy Olinda Garibay Córdova, quien entregaría el producto. Ocurrió en la puerta del Instituto de Enfermedades Neoplásicas y a sus supuestas clientes --entre las que se encontraba una fiscal--, Nancy les contó que uno de sus hijos enviaba los productos desde Ecuador. Por lo pronto, mientras la policía ha solicitado a la Interpol peruana la ubicación de José Gómez Garibay, Nancy se halla como no habida debido a que, según presume la Dimfa, Saulo se encargó de alertarla segundos después de haber sido capturado en Surquillo. La mujer podría estar ahora en Ecuador, junto a su hijo.
ESTAFAS NOCIVAS
En los últimos días, a raíz de que la noticia salió a la luz, varios pacientes de Yachayruna que indicaron haberse tratado con Bio C han llegado hasta el local sanisidrino para pedir explicaciones. Esto lo dice uno sus trabajadores, y añade: "Yo les miento diciéndoles que están de viaje". Algo parecido ha ocurrido también en el local de la Dimfa. "No podemos hacer nada ya porque ahora el caso se encuentra en el ámbito judicial", dice Vergaray.
Aunque se abstuvo de dar mayores detalles, Juan Lau, abogado de Martina Gómez Garibay, afirmó que el traslado de su patrocinada al penal de Santa Mónica (los otros también están encarcelados) fue una decisión apresurada de la fiscalía. Asimismo, informó que mañana los cuatro inculpados rendirán su primera instructiva en el juicio que deberán afrontar por los delitos de estafa y tráfico de productos nocivos, los mismos que podrían llevar a cada uno a pasar entre 8 y 10 años en la cárcel.
Mientras el doctor Luis Hu Gutiérrez le confesó al comandante Vergaray el día de la captura que inyectó Bio C a cuatro de sus pacientes de Yachayruna, Saulo Nima le dijo que habían empezado a trabajar con estos productos en el último trimestre del 2007. Martina, por su parte, rompió en llanto el día de su captura. Y aunque negó tener vínculos con la venta de Bio C e ignorar que este producto era aplicado a los pacientes de su empresa, la realidad parece superarla. La justicia se encargará de ponerle el punto final a esta historia.
A SU SERVICIO
Reconozca los falsos medicamentos
4El envase de las medicinas deben mostrar el registro sanitario, la fecha de vencimiento y el nombre del especialista químico farmacéutico.
4Desconfíe si las impresiones que aparecen en el producto (cápsulas o pastillas) se borran fácilmente, si sus colores no son exactos o si presenta manchas. Asegúrese de que este haya sido conservado en un ambiente adecuado.
4Compre sus productos en farmacias y boticas, no en bodegas, ferias o a través de páginas web o e-mails.
4Si desea hacer una denuncia o consultar sobre alguna medicina, llame al Digemid al 422-9200, anexo 210.