El huaylarsh es una danza viril que tiene su origen en el valle del Mantaro y evoca el cortejo del zorzal, un ave típica que extiende sus alas, brinca de un pie al otro y revolotea en torno a su hembra para conquistarla. Así, los varones se acercan con galantería a las muchachas y las conquistan con enérgicos movimientos y fuerte zapateo. Claro --como dicen los expertos-- si el bailarín no rompe los zapatos, no es huaylarsh lo que ha bailado.
En su versión antigua lo danzaban los jóvenes como un rito de iniciación para entrar a la vida adulta, pero el huaylarsh de ahora lo practican grandes y chicos.
Esta danza ha ganado adeptos en la capital por su colorido y alegría con que se baila. Pero para hacerlo con destreza se necesita fuerte entrenamiento. Elvis Cabrera, que a estas alturas debe haber impartido clases de huaylarsh en más de cien colegios, les dice siempre a sus alumnos que se olviden del dolor de piernas, que piensen que son de acero...
Cabrera fue convocado por el cineasta Alejandro Rossi para adiestrar a un elenco de 50 bailarines que participarán en la grabación de la película "Coliseo". Todo un batallón de zapateadores.
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Un militante del folclor