Miles de gusanos apiñados en una bandeja de plástico se convertirán en insectos esterilizados luego de pasar por una rigurosa dieta alimenticia y unos baños de cobalto. Este proceso se lleva a cabo en el Centro de Producción y Esterilización de la Mosca de la Fruta del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), el único de este tipo en el interior del país y que tiene una producción de 40 millones de este tipo de insectos por semana.
"Hemos erradicado la plaga de la mosca de la fruta de los valles de Moquegua y Tacna. Actualmente enviamos insectos también al valle de Olmos. Ya tenemos un 90% de avance en esta tarea", sostiene Félix Quenta Cherre, subdirector de Cuarentena Vegetal del Senasa.
Se han iniciado campañas en valles pequeños, para luego aplicar las experiencias en campos agrícolas más amplios. "Hay un proyecto a largo plazo para Piura, pues la inversión que se realice demandará una fuerte inversión. Esta región tiene un valle muy grande y solo en el caso de frutales se habla de unas 90 mil hectáreas", explica Quenta.
ESCENARIOS DISTINTOS
Para combatir a la mosca de la fruta (de la cual hay unas 12 especies reportadas en el norte) se trabajó en los valles del sur del país con la especie denominada mosca del mediterráneo. En Olmos hay más variedades de plagas, como la llamada mosca sudamericana de la fruta, que aparece en los cultivos de mango, entre otros frutales.
El trabajo en los valles del sur y del norte ha sido diferente, pues mientras en el sur se presentan mejores condiciones al haber temporadas en que no hay fruta, en el caso del norte, ni bien termina la cosecha de un producto se inicia la siembra de otro y durante toda la temporada hay siembra.
"El objetivo es producir una mosca esterilizada en el laboratorio a gran escala, que luego de ser liberada en el campo se cruce con moscas fértiles, de modo que no se reproduzca la especie", concluye Quenta.