Por Fernando Vivas
MAL DÍA PARA LOS SP. De tan mentados podemos poner iniciales a los Sánchez Paredes, los trujillanos investigados por narcotráfico. En "Reporte semanal" les investigaron sus irregulares compras de terrenos en el distrito de Asia y en "Cuarto poder" se destapó un caso ligado a Simón Sánchez Paredes, muerto en su fundo mexicano en el que se encontró un laboratorio de cocaína. Los familiares de Alicia Seminario lo hacen responsable, en retrospectiva, de la desaparición de la joven que lo siguió a México. Su caso, por cierto, guardaría similitud con el de Maritza Herrera, la joven huanuqueña hallada muerta también en México. Misterios colaterales al delito esencial por el que se persigue a los herederos de Perciles Sánchez y que tiene que investigarse a fondo desbrozando la relación que tenga con el éxito de las empresas mineras de la misma familia.
¿POR QUÉ CALLÓ? Mal día también para Mónica Muñoz Pereda, amiga y fugaz compañera sentimental de William Smith, el ya legendario asesino de la maleta, acusado de tirar al mar el cuerpo de su esposa. Mónica se considera testigo, pues a pesar de que acompañó a Smith en el bote en el que llevó la maleta, asegura que este le dijo que estaba llena de papeles. Su demora de tres meses en relatar a la policía lo que vio la han convertido en implicada. Sus excusas y las de su abogado para explicar la demora suenan deleznables.
SIGUE LA TELENOVELA. El lío de los Tudela tuvo dos entrevistas definitivas en "Panorama". Francisco Tudela insistió en que quiere que su padre lo rechace personalmente y el padre, lúcido y divertido, replicó que ello es innecesario y que no lo verá mientras no deponga el juicio. ¿Cuál será el próximo capítulo? ¿El matrimonio religioso suspendido?
¡NO CAMBIA! "Para zopencos y tarúpidos" será el título revanchista del libro que promete publicar José Portillo Campbell, recientemente liberado de prisión y entrevistado en "Reporte semanal". Salvo una tupida barba, la cárcel no lo ha cambiado gran cosa: el ex jefe de la ONPE insiste en su inocencia y en la ausencia de fraude en el 2000. Aunque su defensa legal lograra exculparlo del todo, los años y el prestigio perdido valdrían para confirmar en carne propia el título del libro.