La Sala Penal Especial de la Corte Suprema suspendió ayer el juicio oral que se sigue al extraditado Alberto Fujimori por violaciones de derechos humanos debido a que el testigo Fernando Lecca Esquén, ex integrante del grupo Colina, se acogió al derecho de guardar silencio.
Lecca argumentó que sus declaraciones podrían incriminarlo en los hechos de sangre y dijo, además, que no cuenta con un abogado para que lo asista en este caso. Sin embargo, el presidente del tribunal, César San Martín, declaró improcedente su derecho a guardar silencio al considerar que no le corresponde este beneficio, ya que en un proceso paralelo este declaró libremente tras acogerse al beneficio de la confesión sincera.
El fiscal supremo adjunto Avelino Guillén y la parte civil se mostraron en contra de la solicitud invocada por Lecca Esquén al precisar que dicho personaje está obligado a declarar. El abogado César Nakazaki, de otro lado, consideró que el testigo debe ser asistido por un letrado para decidir si declara o no. El tribunal pidió a Lecca Esquén, quien confesó haber participado en la matanza de Barrios Altos, que reflexionara a fin de que mañana miércoles declare como testigo.