OTRA ESCAPADA
Hamburgo [El Comercio]. Un nuevo escándalo parece sobrevenir al peruano Paolo Guerrero. Esta vez no fue Magaly Medina la que lo acusó, sino más bien el periódico "Hamburguer Morgenpost", que contó en sus páginas que el delantero estuvo de juerga después del partido en el que su equipo empató a un gol por lado con el Hannover.
El rotativo indicó que la noche del sábado Guerrero se encontraba en la discoteca Pink Ball, en compañía de la actriz Eva Habermann.
El diario informó que a Guerrero no le importó la presencia de fotógrafos y solo atinó a taparse el rostro con un gorro de lana.
El jugador podría ser castigado.