Su nombre lo condenó en vida desde tiempos inmemoriales: nos referimos al Mar Muerto, ese lago de 650 km2 que se encuentra a 420,94 metros por debajo del nivel del mar y que está situado en la frontera entre Jordania e Israel.
Este lago es diez veces más salado que los océanos. Mientras que en la mayoría de los mares la salinidad es de 35 gramos por litro, en el Mar Muerto es de 350 gramos por litro. Esta característica impide que haya vida en sus aguas, de ahí el nombre con el que fue bautizado. Ahora, por acción del hombre --cuándo no-- el Mar Muerto se encuentra en estado de coma. El ingreso de agua ha bajado drásticamente por la construcción de varias presas en el lado jordano, las cuales frenan las corrientes que antes fluían hacia el río Jordán, su principal abastecedor.
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El Mar Muerto sufre drástico descenso del nivel de sus aguas