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Rincón del autor

Elogio del relajo

La ley es un obstáculo a la circulación del dinero y la coima es un recurso que permite hacerse de un sencillo bajo el lema "lo que sea su voluntad"

Por Abelardo Sánchez León

¡Qué viva la pampa! ¡Que vivan los piratas! ¡Qué vivan los casinos! ¡Qué viva la impunidad! El espíritu que nos anima anda relajado y el país se ha convertido en un imán del dinero turbio e ilegal: se calcula en 1.500 millones de dólares el dinero que manejó el narcotráfico el 2007 y no sabemos quiénes lo manejan y cómo lo blanquean. Se sospecha que antes el negocio se había oficializado y lo manejaba el Estado a través de Vladimiro Montesinos. El reciente auge de Piura, Chiclayo y Trujillo, por ejemplo, estaría asociado con el incremento del narcotráfico en la región. La fiscal Luz Loayza está amenazada por poderosas organizaciones mexicanas, colombianas y peruanas y la amenaza que pende sobre ella es la que nos señala a todos como comunidad.

Entre nosotros, los grandes destapes terminan en la nada absoluta. Hay que ser muy memorioso para hacerle un seguimiento. El caso de Tula Benites no es más que un gran botón de la actitud del Gobierno ante el manejo canchero de nuestra autoridad, que se cree dueña y señora de la impunidad. El pobre Alejandro Toledo hizo famoso el "caiga quien caiga" y Alan García pasea su enormidad física sin entrar en detalles nimios, como sería la lucha contra la corrupción. Hemos crecido con aquella famosa expresión: "Donde se pone el dedo, salta la pus", pero la enfermedad se ha generalizado tanto que quien ponga el dedo va a caer pesado, porque la cosa, más bien, consiste en meter el dedo sin que a nadie le importe si lo que sale es pus, sangre o moneda falsa.

Esta semana se dictará el fallo sobre los futbolistas comprometidos en el escándalo del hotel y los responsables de hacerlo han tenido meses para planear una salida decorosa, porque castigarlos no le conviene al negocio del fútbol, a la prensa deportiva ni a los representantes de los jugadores, los verdaderos 'mandamases'. En todo caso, a nosotros qué nos importa, si sabemos con qué actitud se desempeñan en la selección y podemos anticiparnos a las goleadas que sufrirán en el futuro. Las oscuras maniobras del manejo de nuestro fútbol, reducen la reserva moral de nuestra juventud.

El espíritu relajado equivale a hacer negocio en río revuelto o a sobrevivir bajo el peso del smog, pues todo paisaje atiborrado dificulta detectar a quien haya cometido una falta. La ley es un obstáculo a la circulación del dinero y la coima es un recurso que permite hacerse de un sencillo bajo el lema "lo que sea su voluntad". Échale tierra, entonces, y que siga la cumbia, pues desde arriba hasta abajo la jarana continúa. Y nadie desea invitar a un aguafiestas a este relajo.

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