Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
LAS ELECCIONES CREAN UNA AMNISTÍA PARA LOS INDOCUMENTADOS

Fracasa estrategia antiinmigrante

Por Sergio Muñoz Bata. Periodista

Mi mamá, creo yo, lo habría interpretado como un gesto de la divina providencia. Yo espero haberle encontrado una explicación menos espiritual, a la que hasta ahora es la mayor revelación de las elecciones primarias del 2008 en Estados Unidos: la inmigración, legal o ilegal, no ha sido el tema central en la mente de los votantes.

En un extraordinario ejemplo de darwinismo político, los candidatos que adoptaron las posiciones más extremas contra los indocumentados han abandonado la contienda al no encontrar respaldo público a sus plataformas.

De los contendientes viables a la nominación republicana, solo Mitt Romney se opone a ofrecerles a los 12 millones de trabajadores indocumentados que ya viven y trabajan en el país una vía para legalizarse; sugiere que habría que deportarlos, y ha dicho que castigaría a las ciudades que les ofrezcan santuario.

En el panorama nacional, los tres candidatos que mayor moderación han mostrado al referirse al tema de la inmigración siguen en la contienda.

Entre los republicanos, John McCain, el senador por Arizona que lleva por lo menos seis años abogando por una reforma a la ley de inmigración que permita la legalización de los indocumentados y un programa de trabajadores huéspedes se perfila como el candidato que contenderá por la presidencia en noviembre. En el partido demócrata, la lucha por la nominación se ha reducido a dos candidatos, Hillary Clinton y Barack Obama, cuyas propuestas son favorables a los indocumentados y muy semejantes. Los tres, sin embargo, votaron a favor de la construcción del muro en la frontera sur y los tres proponen sanciones contra los empleadores que contraten indocumentados.

La evolución positiva de la carrera hacia la nominación presidencial no debería, sin embargo, dejar la falsa impresión de que el tema de la inmigración ilegal ha dejado de ser un tema controvertido e importante en la agenda nacional.

Aun para quienes entienden que quienes emigran a Estados Unidos por razones económicas no representan un peligro de seguridad nacional, el hecho de que haya más de 12 millones de personas viviendo en el país sin los documentos migratorios pertinentes es altamente preocupante y ni Clinton ni Obama ni McCain minimizan el asunto.

La diferencia entre ellos y el resto de los candidatos es que los primeros quieren resolver el asunto de manera racional. Los otros, se equivocaron en su apuesta y, como diría mi mamá, en el pecado llevaron la penitencia.

Considerando el giro que ha dado la campaña presidencial hacia el centro del espectro político, todo indica que la guerra en Iraq, la reactivación de la economía, la reforma integral al sistema del cuidado de la salud, la protección del medio ambiente y la búsqueda de nuevas fuentes de energía serán los temas centrales de la recta final. Temas todos importantes pero que, al igual que con la inmigración, por sí solos ninguno será factor decisivo.

Respecto a la escogencia del presidente, las opciones para el 2008 me parecen tan fascinantes como impredecibles en tanto que los candidatos podrían ser una mujer, un afroamericano o un hombre blanco que, a los 72 años de edad, sería el presidente más viejo en la historia del país.

Una vez contabilizado el predecible voto partidario (los republicanos votarán por el candidato de su partido y los demócratas por el suyo) estoy convencido de que la decisión final recaerá en los indecisos y estos votarán por el individuo de su preferencia independientemente de su raza, género o edad.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook