Personal de la Municipalidad Provincial de Maynas reanudó ayer el recojo de la basura en Iquitos, el cual fue suspendido entre el lunes y la noche del martes, luego de que se prohibiera por mandato judicial el uso del nuevo botadero.
El alcalde Salomón Abensur, pese a tener un equipo de asesores legales, justificó su decisión de no recoger la basura durante dos días con el argumento que, como administrativo, no tenía por qué saber que hay mecanismos que lo eximen de ejecutar una orden judicial de primera instancia. Esto lo dijo refiriéndose a la disposición judicial que le ordenaba no utilizar el botadero ubicado cerca de la reserva Allpahuayo-Mishana.
Reveló que, ante la contaminación que se avecinaba, los alcaldes distritales llamaron a las autoridades del Gobierno Central para pedirles que no consideraran Iquitos como sede de la primera reunión del APEC, programada para marzo. "Felizmente, el pedido ha sido retirado", agregó.
En esas conversaciones, los burgomaestres distritales habrían solicitado que la Dirección General de Salud Ambiental y el Instituto Nacional de Recursos Naturales se pronuncien sobre el estudio de impacto ambiental presentado para operar un relleno sanitario medio kilómetro más alejado que el actual botadero, pero siempre en el área de amortiguamiento de la Reserva Allpahuayo-Mishana, que cuenta con opinión favorable de la Comisión Nacional del Ambiente, según se indicó.
Juan Carlos Lara, gerente de operaciones de la empresa MP Construcciones, a cargo del recojo de la basura, precisó que cuentan con 26 vehículos recolectores y 86 personas que trabajan sin parar para limpiar la ciudad.
EL DATO
La denuncia
Este Diario denunció en varias ediciones el peligro ecológico que constituía utilizar el botadero cercano al aeropuerto de Iquitos, así como la acumulación de basura en el nuevo botadero cerca de la reserva Allpahuayo-Mishana.