El presidente Alan García anunció que el Gobierno coordina con diversas embajadas la posibilidad de que los extranjeros que purgan prisión en el Perú por tráfico ilícito de drogas cumplan sus condenas en sus respectivos países. La medida buscará reducir la población de los penales, los cuales ya han rebasado su capacidad.
Luego de presentar el documental "Seis con ocho", de Devida, en Palacio de Gobierno, García reiteró su compromiso de atacar sin ningún temor la cadena completa del narcotráfico, desde el cultivo ilegal de hoja de coca, el tráfico de insumos, hasta el lavado de activos y "las grandes fortunas que se han edificado sobre los campesinos".
"Solicito la ayuda de los medios de comunicación y de los colegios profesionales para que sus miembros no se involucren en la inútil defensa de lo dañino y diabólico que es la fortuna construida sobre las drogas", invocó.
Insistió en que el lavado de activos afecta la economía y desanima a los inversionistas, pues es imposible competir contra una empresa subsidiada con dinero proveniente del narcotráfico.