NUEVA YORK [AGENCIAS]. El martes pasado, la firma Gucci inauguró una megatienda de lujo en pleno centro de Manhattan y anunció que al día siguiente celebraría una cena de gala presentada por Madonna en el edificio de las Naciones Unidas. La finalidad de esta velada fue recaudar donaciones para la organización no gubernamental (ONG) Raising Malawi, de Madonna, y para la Unicef. Malawi es uno de los países más pobres de África y el lugar donde nació el niño que Madonna adoptó hace un año.
La llegada al evento podía compararse con cualquier alfombra roja de premiación debido a la cantidad de estrellas que desfilaron. La Reina del Pop llegó a la gala acompañada por su hija Lourdes, de 11 años. Entre los más fotografiados estuvieron Tom Cruise y Katie Holmes, Gwyneth Paltrow, Salma Hayek, Demi Moore y Ashton Kutcher, Amy Adams, Drew Barrymore, Gwen Stefani, Jennifer López y Marc Anthony, entre otros. Durante la gala cantaron Alicia Keys y Rihanna. Además, la velada difundió un mensaje de solidaridad con los huérfanos y niños vulnerables por el sida en África.
La entrada al recinto de la ONU costó US$100 y se calcula que la recaudación alcanzó unos cuatro millones de dólares. La firma Gucci recibió críticas por relacionar el evento con la apertura de su nueva tienda en Nueva York.