Por Carlos Zanabria
Cuatro muertos y 46 heridos dejó la caída de un ómnibus a un abismo la madrugada de ayer a la altura del kilómetro 858 de la carretera Panamericana Sur, en la zona conocida como Quebrada del Toro, jurisdicción de la provincia arequipeña de Camaná.
El vehículo, de placa UH-4448 y perteneciente a la empresa de transportes Cromotex, salió de Camaná con destino a la ciudad de Arequipa a las 5 a.m. Cuarenta y cinco minutos después, al llegar a la zona mencionada, este se estrelló contra un cerro ubicado al lado derecho de la vía y terminó por caer a un barranco de aproximadamente 50 metros de profundidad. Allí la unidad quedó parada sobre sus llantas.
El desprendimiento del techo y la ruptura de las ventanas provocaron la muerte de Félix Riega Talavera (64), Renato Rosas Quiroga (16), Maribel Huacarpuma Leandro (22) y la pequeña hija de esta, Yaren Palma Huacarpuma, de 2 años de edad.
Según los pasajeros del ómnibus, el conductor mostraba signos de ebriedad.
HOSPITAL NO SE ABASTECIÓ
A pocos minutos de ocurrido el siniestro, miembros de la Policía de Carreteras y de los bomberos se trasladaron hasta el lugar para evacuar a los heridos. Todos ellos fueron conducidos al Hospital de Apoyo de Camaná, donde fue necesario acondicionar el auditorio para atender a los pacientes, pues sobrepasaron la capacidad de respuesta del nosocomio.
El director de ese centro de salud, Carlos Medina, explicó que ocho de los heridos se encontraban en estado grave. De estos, cinco tuvieron que ser llevados a la Ciudad Blanca porque sus casos presentaron serias complicaciones.
Personal de la comisaría de La Pampa informó que los cuerpos de los cuatro fallecidos fueron trasladados a las 10 a.m. de ayer a la morgue por orden del fiscal provincial de Camaná.
El chofer, Serafín Bedoya, en tanto, fue llevado a la comisaría para rendir su manifestación. Al cierre de esta edición, se esperaban los resultados del dosaje etílico que se le practicó con el fin de comprobar si estaba ebrio, como dijeron los pasajeros.