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COPA DAVIS

Sorpresas que matan

Una crónica sobre cómo vivió la tribuna peruana la derrota ante España. Solo el segundo set que jugó Miranda le puso suspenso al choque

Por Fernando Lozano

El estreno de Perú en el Grupo Mundial de la Copa Davis no fue la presentación en sociedad de una damita bien puesta, como todos esperábamos, sino el obligado paso adelante de una quinceañera nerviosa a quien se le arruinó el vestido a última hora. Eso significó la noticia de la ausencia de Lucho Horna en el momento cumbre --porque lo es-- del tenis peruano.

La sorpresa general convirtió las tribunas del Jockey Club en una congeladora que podía no llenarse. Los españoles habrán pensado que nuestro himno nacional no tiene letra, como el suyo, porque se oía un rumor en lugar de las notas que le hubieran dado una pequeña dosis de motivación al equipo peruano.

Ya en la cancha, los primeros minutos de Matías Silva contra Nicolás Almagro bajo un sol que nos hacía pensar que el mediodía era eterno fueron más fríos que el duro invierno español. Tímidos "¡Vamos Matías!" se escuchaban como ruidos aislados mientras todo el mundo se preguntaba qué le pasó a Lucho. Algunos insinuaban que "arrugó", y otros ya tenían noticias difusas de la lesión que sufrió la primera raqueta peruana. La preocupación se instaló. El calor de la tarde y la mala suerte habían derretido la mentada ferocidad de la tribuna.

SAQUE MATE
Recién cuando al sol se le ocurrió ocultarse, los 4 mil y pico espectadores comenzaron a bullir calentados por un tenista que daba todo de sí para hacerle frente a otro tipo de fútbol, si cabe la frase. Silva disputaba un memorable segundo set aplastando con su saque a un 'top'. Al final, perdió, pero hubo una pelea, no fue una masacre.

No obstante, la barra española, un séquito permanente compuesto de unos veinte familiares, amigos y aficionados al tenis que siguen a la 'armada' a donde va, sí lo celebraba así. Hacían escuchar la trompeta y armaban su pequeña plaza de toros en pleno occidente en el 'court' central del Jockey Club del Perú.

En la tribuna preferencial, el embajador español don Julio Albi de la Cuesta comentaba con un amigo las jugadas de su compatriota y la presentadora de televisión y ex reina de belleza Claudia Hernández estiraba su delgado cuello para tratar de verlo todo. Don Arturo Woodman, presidente del IPD, observaba tranquilo. Ya sabía lo que se venía.

El interruptor que encendió la iluminación nocturna también encendió, una vez más, a la tribuna. Iván Miranda comenzó bien el partido poniéndose 2-0 en el primer set y la esperanza se alargaba como chicle, pero el oficio de Tommy Robredo hizo que se rompa. Cuando el 'Chino' perdió el segundo set, algunos comenzaron a dejar la tribuna. Ya se comenzaba a sentir un aire frío en la cancha mientras Iván se la jugaba hasta el final.

DAVIS CORTO
BAILARÍN. Al lado de los vestuarios hay una carpa en la que se preparaba una fiesta con karaoke incluido. El doblista español Feliciano López se animó a ensayar unos pasitos pero quedó claro que lo suyo es el tenis. Plop.
CHI-NO. La gente no hizo mucho eco para animar al 'Chino' Miranda con una tonadita de una elección presidencial pasada. Nadie quería mentar a un personaje que está en la Diroes. Así es.
OK. Al parecer, los rivales quedaron satisfechos por el estado de la cancha del 'court' central del Jockey. Ajá.
MAL. La sala de prensa está lejísimos de la cancha principal. Ojalá mejore para la próxima.

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