Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. Más de 50.000 peregrinos se estima que se darán cita hoy en los santuarios de Lourdes, al sur de Francia, en los altos Pirineos vecinos de España, para celebrar la primera aparición de la Inmaculada Concepción ante Bernardita Soubirous, una adolescente de 14 años entonces analfabeta, acaecida un 11 de febrero, hace exactamente 150 años.
"Vienen de Francia y del resto de Europa, pero también de otros continentes. De unos 20.000 peregrinos tenemos los datos y la confirmación de su visita. Sabemos que los visitantes llamados 'aislados', aquellos que vienen espontáneamente sin prevenirnos, por lo menos doblarán el número de los inscritos", asegura una funcionaria del servicio de prensa del santuario de Lourdes.
Todos ellos se reunirán hoy en una misa internacional celebrada en varios idiomas a la que asistirán 26 obispos. La ceremonia tendrá lugar frente a la gruta de la roca de Massabielle en la que Bernardita presenció un total de 18 apariciones de la Virgen María, ocurridas entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858.
Después de la misa los peregrinos harán lo que normalmente trae a miles de católicos a Lourdes cada año: "Como cada día de la temporada de peregrinaje están previstas dos procesiones. Una empieza a las cinco de la tarde, es la procesión eucarística y hoy estará presidida por el obispo de Tarbes y Lourdes, monseñor Jacques Perrier. A las nueve de la noche parte la procesión mariana, durante la cual todos los asistentes llevan velas en las manos. Durante el resto del día los visitantes rezan en la gruta de las apariciones, beben de la fuente encontrada por Bernardita y se lavan en las piscinas llenas de agua purificadora", explica la responsable de prensa.
El perfil de los peregrinos es difícil de describir: "Vienen de todos los confines del planeta, son jóvenes, adultos o mayores. Es cierto que vienen muchos enfermos e inválidos en busca de la sanación del agua que mana de las rocas de Lourdes, pero en general la gente viene ante todo para curarse el alma y el corazón". Lo cierto es que en Lourdes se respira paz.
Este año, con ocasión del Jubileo, entre febrero y diciembre, el santuario espera a más de ocho millones de visitantes. Uno de ellos, en fecha aún no confirmada, será el papa Benedicto XVI, quien en un mensaje a propósito del 11 de febrero sostuvo que las peregrinaciones de enfermos a Lourdes ayudan a reflexionar sobre la materna y tierna premura que la Virgen manifiesta hacia el dolor y el sufrimiento.
HISTORIA DE UN MILAGRO
Lourdes era hasta 1858 un aislado pueblo de 4.000 habitantes que vivía de sus canteras de mármol y piedra. Su fama creció a raíz de las apariciones de la Virgen ante Bernardita Soubirous, reconocidas en 1862 por el obispo de Tarbes, monseñor Bertrand Severe Lawrence, hasta convertirse en uno de los santuarios más importantes del catolicismo junto con Roma, Guadalupe (México) y Fátima (Portugal).
En la actualidad Lourdes tiene 15.000 habitantes y recibe cada año a seis millones de peregrinos que se distribuyen por dos o tres días entre los 250 hoteles puestos a su disposición (solo París ostenta una oferta hotelera mayor en Francia).
Uno de los atractivos principales del santuario es el manantial encontrado por Bernardita en la gruta Massabielle. De él brotan a diario unos cien mil litros de agua que se vierten en 17 piscinas donde se bañan los enfermos y en numerosas fuentes de las que beben los creyentes. Muchos visitantes incluso llenan garrafas y otros recipientes con el agua considerada milagrosa para llevársela consigo.
UNOS 6.000 EXPEDIENTES
Entre 1858 y la actualidad, la oficina médica de Lourdes ha abierto más de 6.000 expedientes que dan testimonio de curaciones inexplicables ocurridas en el santuario. La Iglesia Católica solo ha reconocido 67 de estos casos como milagros. La primera curación ocurrió el 16 de febrero de 1858, cuando un obrero de apellido Bourriette recobró la visión después de frotar con agua de la fuente el ojo izquierdo que se había lesionado por completo con una explosión en la cantera donde laboraba. El milagro más reciente data de 1987. Entre los requisitos se exige que la curación sea súbita, sin convalecencia, completa, instantánea y duradera.
La Iglesia ha pedido en numerosas ocasiones a los médicos prudencia ante los presuntos milagros. En 1990 el papa Juan Pablo II, al recibir a un grupo de médicos en el Vaticano, les dijo que tenían la misión de disipar lo que puede ser una ilusión y constatar lo que la Iglesia puede reconocer como un efecto de la potencia misericordiosa de Dios.
EL DATO
Lugar de culto
En 1958, al celebrarse el centenario de las apariciones, terminó de construirse en Lourdes la subterránea Basílica Pío X, que con sus 12.000 m2 es una de las iglesias católicas más grandes junto con la Basílica San Pedro de Roma y Nuestra Señora de Yamoussoukro (Costa de Marfil). El templo puede albergar a 20.000 personas.