Su excesiva confianza y el desconocimiento respecto del accionar delictivo de mafias que lucran con personas hace que los menores de edad sean presas fáciles de caer en estas redes de explotación. Ello fue confirmado ayer al publicarse los resultados de la encuesta Opinando en Grande realizada por Acción por los Niños e Imasen a menores de Lima y Callao de entre 11 y 17 años. En el sondeo se revela que el 83% de 414 niños y adolescentes entrevistados desconoce que son potenciales víctimas de trata, es más, no han oído hablar de este delito.
Otro de los problemas que se halló tras la encuesta fue que el 15% de menores dijo haber entablado contacto con personas desconocidas, en la calle o Internet, y agregó que otro porcentaje similar de compañeros del colegio o del barrio también lo hizo. Entre las razones que sostienen para aceptar conversar con extraños están la curiosidad (45%), no tener con quién hablar (16%) o porque parecía buena persona (16%).
Además, el 10% dice haber recibido ofertas de trabajo de estas personas para que se desempeñen como vendedores, empleadas domésticas, meseras o ayudantes. Los ofrecimientos eran para laborar en Lima, provincias o el extranjero. Según la Comisión Nacional contra la Trata de Personas, presidida por el Ministerio del Interior, estas son las principales formas de captación para luego explotarlos.
De otro lado, el 44,6% de los menores piensa que los niños y adolescentes se dedican a la mendicidad porque sus padres no tienen dinero, y ellos mismos dicen que sus padres les permitirían realizar cualquier actividad para llevar dinero a casa. Acción por los Niños entregó los resultados del sondeo a las Demuna para que puedan advertir posibles casos de trata.